No sos vos, soy yo.
O vos, que no me hacés el favor de darme plazos 'especiales'.Este año, o todos los años de 2000 para acá llego tarde a la biblioteca. Ya sea UNLP de Plaza Rocha, Humanidades de 6, St. Thomas, Puán, FLACSO, Regional de Murcia, UMu. El karma me sigue de norte a sur, este a oeste. Vivo suspendida, y lo que es peor, me convertí en la clase de gente que mi
modelo 19996-1999 siempre detestó: la que no devuelve los libros en plazo, se los olvida, amaga a quedárselos. No sé de dónde salen semejantes actitudes, tan poco Maggie algunas veces (puntual, siempre lista como los bomberos, más buena que Lassie, tanto que a veces me paso de naba, y encantadora como pocas cuando la situación así lo amerita). Puede que sea un lado oscuro, que del milenio para acá tiene ganas irrefrenables de salir para cantarle las cuarenta a los co-workers, no levantar la toalla del suelo, comprar radicheta aunque a nadie le guste y que no tiene ganas de hacerse cargo de lo que no tiene ganas. Capische?
Y claro, me hago la matona y me suspenden hasta el 2 de septiembre.
¡¡¡2 de septiembre!!!