martes, febrero 27, 2007
lunes, febrero 26, 2007
Jueves a la noche
El miércoles y después del peor día de trabajo ever, comenzó la travesía rumbo noreste.
A las 5.47pm el tren salió milagrosamente puntual rumbo a Valencia con Mágica a bordo, con sus manzanas de Salvador y su Zadie, bolsito de ropa, bolsito de libros de arquitectura-blame on HermanitaMeme- y un rollo de posters y material gráfico de lo más variopinto -desde carteles callejeros robados en Barna hasta exposiciones en MadCity. El viaje en tren OK, aunque debería decir que iría en tren hasta la luna. No sé qué tiene, si el traqueteo, las ventanas enormes por las que veo la salida de Murcia, algo de huerta, Alicante y toda su fealdad, campos de almendros en flor, ciudades varias, Valencia y su increíble estación Norte), los sillones enfrentados y por ende, mis piernas estiradas en el de enfrente, o saber que nada me perturba: ni atascos, turbulencias, saber que estoy con los pies en la tierra, o bueno, al menos las ruedas. Llegué a Valencia a las 9, la ciudad estaba genial como siempre. Es raro, Valencia siempre me parece linda. Ojalá alguna vez pueda vivir al menos una temporada ahí. Lástima los valencianos, diría alguno (ja). Travesía en plan changarín porque claro, la Nena no sólo quiere viajar en tren, sino también piensa que en esas 2 horas que tiene antes de salir rumbo al norte, va a tener tiempo de darse una vuelta, mirar chicos, meterse en un bareto amigo, ver zapatillas lindas, o simplemente estar en la ciudad. Nena, enterate para estar, hay que estar más de dos horas. Anyways, ahí estaba yo, puteando a HM pr sus encargos profesionales y familiares, medio en una avenida que nada que ver, tratando de encontrar el bareto amigo, cruzandose con caronchas de todos colores, olores y grados de amistad -amistad inversamente proporcional a la cantidad de tiempo caminado. Al final di con la calle buscada, la placita, la focaccia con coca en el bareto amigo, el camino hasta la fuckingbusstation, porque no me jodas, no hay ni un a fuckingbusstatuion decente, ni acá, ni en Argie ni en ningún lado, porque los unicos que viajamos en el fuckingbus somos los loosers sin carnet ni auto ni chofer. En fin, que llegué a tiempo, incluso para darle 20 páginas más a Zadie, no sin cierto temor: leerla significa que me quda menos tiempo conKiki y el encantador Howard -que es un putocabrón, pero que me resulta encantador por alguna secreta y obsesiva razón. Subo al fuckingbus que por (otra) suerte llegó puntual -con lo que ya van 2 milagos en pocas horas, un misterio de aquéllos- y encuentro mi asiento adquirido 21 días antes, al lado de la ventanilla para poder dormir con mi almohada amiga que ya me acompaña hasta la China, ocupado por una chica negra vestida de negro portadora de un afro tan grande que daba miedo. Igual que casi me siento encima: negra, vestida de negro, y con un afro que se deshacía como una nube. Casi que no te veo, sorry, lo digo de onda, eh? Cuestión que no pude sacar a la mina de mi asiento -para el que llevaba desde hacía casi 300km una almohada- y que era encima asiento impar. Y como se hacía tan la tonta y era medio forra, además, no la pude sacar. No quise armar escándalo, su parecido a Kiki me hizo tener un lapsus de estupidez, pero estupdez de lo más estúpida. Prefiero no pensar. Encima un viejo y una vieja estaban en plena charla a los gritos (se ve que los 2 estaban de lo más sordos o querían que todos nos enteráramos de las tácticas de levante, infructuosas por otra parte, de la vieja), que fue interrumpida por varias quejas, pero un 'Señor, hoy trabajé todo el día, mañana tengo que trabajar todo el día, y si ahora no puedo dormir mañana me voy a acordar todo el día de su puta madre' hizo el milagro de callarlos (gracias a su servidora, by the way). En fin, el viaje una M..., dormí de a ratos, mal, contracturada, quería matar a la afro con sus zapatos blancos -creo que los zapatos blancos no le quedan bien a nadie con nada, ni siquiera a las novias el día del casamiento, mirá lo que te digo, y lo mío es convicción, eh? En fin, viaje de pesadilla, que terminó a las 5.25am en Pamplona, donde me lancé sobre el primer taxi que vi, con petates, bolsitos, tubo, etc. aunque las viejas se quejaran. Que les den. Que la que iba a dormir 3 horas parala graduación de HermanitaMeme era yo. Y ahí me fui rauda, para encontrar a Hermanita de lo más feliz, con una cama hecha, habitación calentita. Vamos, como debe ser. Y hoy entrega de diplomas, outfit para la ocasión, que de hermana mayor, cabeza de familia, etc. no me toca todos los días. Comida larga, interminable, por suerte con buena compañía, buen vino tinto y un rissotto que me mató de alegría. Y arquitectos buena onda (rara avis si las hay). Y después una pasada rauda por Zara. Porque necesitaba camisetas varias de colores, una camperita verde pasto fuerte, todo imprescindible para mi espíritu, claro. Y HermanitaMeme no fue menos.Y ahora, at home tratando de armar otro bolsito, ahora sin detalles de la arquitectura, que mañana nos vamos rumbo a MadCity con 3 entrevistas de trabajo para la brand new master of the universe y cita en el Ministerio de Educación para la otra. Y después Tintoretto en El Prado (para la nueva profesora UE), si quedan entradas, Drexler si hay suerte y los muchachos de CCOO nos dejan un par de entraditas en ventanilla sin compra en internet ni reserva previa. Y si no, simpre están los bares, baretos y barcetes de Chueca para alegrarnos. Y que recién es jueves y parece sábado, y mejor todavía, que faltan todavía 3 días de superacción en Mad, un finde para Hermanitas. Y eso sí que está bueno.
A las 5.47pm el tren salió milagrosamente puntual rumbo a Valencia con Mágica a bordo, con sus manzanas de Salvador y su Zadie, bolsito de ropa, bolsito de libros de arquitectura-blame on HermanitaMeme- y un rollo de posters y material gráfico de lo más variopinto -desde carteles callejeros robados en Barna hasta exposiciones en MadCity. El viaje en tren OK, aunque debería decir que iría en tren hasta la luna. No sé qué tiene, si el traqueteo, las ventanas enormes por las que veo la salida de Murcia, algo de huerta, Alicante y toda su fealdad, campos de almendros en flor, ciudades varias, Valencia y su increíble estación Norte), los sillones enfrentados y por ende, mis piernas estiradas en el de enfrente, o saber que nada me perturba: ni atascos, turbulencias, saber que estoy con los pies en la tierra, o bueno, al menos las ruedas. Llegué a Valencia a las 9, la ciudad estaba genial como siempre. Es raro, Valencia siempre me parece linda. Ojalá alguna vez pueda vivir al menos una temporada ahí. Lástima los valencianos, diría alguno (ja). Travesía en plan changarín porque claro, la Nena no sólo quiere viajar en tren, sino también piensa que en esas 2 horas que tiene antes de salir rumbo al norte, va a tener tiempo de darse una vuelta, mirar chicos, meterse en un bareto amigo, ver zapatillas lindas, o simplemente estar en la ciudad. Nena, enterate para estar, hay que estar más de dos horas. Anyways, ahí estaba yo, puteando a HM pr sus encargos profesionales y familiares, medio en una avenida que nada que ver, tratando de encontrar el bareto amigo, cruzandose con caronchas de todos colores, olores y grados de amistad -amistad inversamente proporcional a la cantidad de tiempo caminado. Al final di con la calle buscada, la placita, la focaccia con coca en el bareto amigo, el camino hasta la fuckingbusstation, porque no me jodas, no hay ni un a fuckingbusstatuion decente, ni acá, ni en Argie ni en ningún lado, porque los unicos que viajamos en el fuckingbus somos los loosers sin carnet ni auto ni chofer. En fin, que llegué a tiempo, incluso para darle 20 páginas más a Zadie, no sin cierto temor: leerla significa que me quda menos tiempo conKiki y el encantador Howard -que es un putocabrón, pero que me resulta encantador por alguna secreta y obsesiva razón. Subo al fuckingbus que por (otra) suerte llegó puntual -con lo que ya van 2 milagos en pocas horas, un misterio de aquéllos- y encuentro mi asiento adquirido 21 días antes, al lado de la ventanilla para poder dormir con mi almohada amiga que ya me acompaña hasta la China, ocupado por una chica negra vestida de negro portadora de un afro tan grande que daba miedo. Igual que casi me siento encima: negra, vestida de negro, y con un afro que se deshacía como una nube. Casi que no te veo, sorry, lo digo de onda, eh? Cuestión que no pude sacar a la mina de mi asiento -para el que llevaba desde hacía casi 300km una almohada- y que era encima asiento impar. Y como se hacía tan la tonta y era medio forra, además, no la pude sacar. No quise armar escándalo, su parecido a Kiki me hizo tener un lapsus de estupidez, pero estupdez de lo más estúpida. Prefiero no pensar. Encima un viejo y una vieja estaban en plena charla a los gritos (se ve que los 2 estaban de lo más sordos o querían que todos nos enteráramos de las tácticas de levante, infructuosas por otra parte, de la vieja), que fue interrumpida por varias quejas, pero un 'Señor, hoy trabajé todo el día, mañana tengo que trabajar todo el día, y si ahora no puedo dormir mañana me voy a acordar todo el día de su puta madre' hizo el milagro de callarlos (gracias a su servidora, by the way). En fin, el viaje una M..., dormí de a ratos, mal, contracturada, quería matar a la afro con sus zapatos blancos -creo que los zapatos blancos no le quedan bien a nadie con nada, ni siquiera a las novias el día del casamiento, mirá lo que te digo, y lo mío es convicción, eh? En fin, viaje de pesadilla, que terminó a las 5.25am en Pamplona, donde me lancé sobre el primer taxi que vi, con petates, bolsitos, tubo, etc. aunque las viejas se quejaran. Que les den. Que la que iba a dormir 3 horas parala graduación de HermanitaMeme era yo. Y ahí me fui rauda, para encontrar a Hermanita de lo más feliz, con una cama hecha, habitación calentita. Vamos, como debe ser. Y hoy entrega de diplomas, outfit para la ocasión, que de hermana mayor, cabeza de familia, etc. no me toca todos los días. Comida larga, interminable, por suerte con buena compañía, buen vino tinto y un rissotto que me mató de alegría. Y arquitectos buena onda (rara avis si las hay). Y después una pasada rauda por Zara. Porque necesitaba camisetas varias de colores, una camperita verde pasto fuerte, todo imprescindible para mi espíritu, claro. Y HermanitaMeme no fue menos.Y ahora, at home tratando de armar otro bolsito, ahora sin detalles de la arquitectura, que mañana nos vamos rumbo a MadCity con 3 entrevistas de trabajo para la brand new master of the universe y cita en el Ministerio de Educación para la otra. Y después Tintoretto en El Prado (para la nueva profesora UE), si quedan entradas, Drexler si hay suerte y los muchachos de CCOO nos dejan un par de entraditas en ventanilla sin compra en internet ni reserva previa. Y si no, simpre están los bares, baretos y barcetes de Chueca para alegrarnos. Y que recién es jueves y parece sábado, y mejor todavía, que faltan todavía 3 días de superacción en Mad, un finde para Hermanitas. Y eso sí que está bueno.
lunes, febrero 19, 2007
jueves, febrero 15, 2007
Más grasa que jugo de paty...
Odio no poder usar esa frase acá, que no significa nada. Grasa no significa lo mismo que allá; Paty simplemente no es.
Igual a veces la digo, peor paso seguido tengo que agregar 'Nada, nada, no dije nada', para no tener que empezar a dar explicaciones que nadie en definitiva va a comprender.
La barrera ideomática a veces es un encanto ('cariiiiiño, coge el teléfono'), a veces no hay con qué voltearla ('Hola Salvador, me da chauchas, frutillas y duraznos?').
Pero igual lo de 'mas grasa que jugo de paty' sigue siendo un lei motiv, sobre todo viviendo en una ciudad en la que gran parte de la gente andahorrorosa, como si esto fuera diagonal 80 esquina 1 (y ahí está la barrera espacial para los que no son plateneses, I know). Onda que puedo decirlo sin que nadie me cague a palos por la calle.
Igual a veces la digo, peor paso seguido tengo que agregar 'Nada, nada, no dije nada', para no tener que empezar a dar explicaciones que nadie en definitiva va a comprender.
La barrera ideomática a veces es un encanto ('cariiiiiño, coge el teléfono'), a veces no hay con qué voltearla ('Hola Salvador, me da chauchas, frutillas y duraznos?').
Pero igual lo de 'mas grasa que jugo de paty' sigue siendo un lei motiv, sobre todo viviendo en una ciudad en la que gran parte de la gente andahorrorosa, como si esto fuera diagonal 80 esquina 1 (y ahí está la barrera espacial para los que no son plateneses, I know). Onda que puedo decirlo sin que nadie me cague a palos por la calle.
miércoles, febrero 14, 2007
Cinete
Me gusta el cine. Me gusta ver películas en el cine. Aunque a veces estoy muerta y quiera estar en la cama con una taza de té, sé que ir al cine siempre compensa. No es por el pochoclo (que ya no como) ni por el asiento (que casi nunca es cómodo, tengo las piernas muy largas), sino por la sensación de ir al cine y saber que la voy a pasar bien. Quizás por eso soy bastante selectiva con lo que voy a ver. Nunca una pochoclera, digamos. No es que mire sólo películas de Kim-Ki-Duk o Fassbinder, pero no me van las de acción, ni las de aventuras (excepto Indiana). No soy fan del cine español ni del argentino, aunque debo reconocer que últimamente me han gustado mucho Volver y El Camino de San Diego.
Me gusta ir al cine tranquila, llegar cuando todavía no apagaron las luces, ver todos los trailers de próximos estrenos, sentarme ni muy adelante ni muy atrás, poner las zapatillas arriba del asiento de adelante y taparme con el abrigo. Odio escuchar comer , tomar cocacola o el ruido de los papelitos de golosinas. No soy purista, porque me como un sandwich si tengo ganas, pero el ruido de comida me hace mal.
El Manchego es fan del cine y por ahí se da un tute de 3 películas en una tarde/noche, aunque yo soy más de 1 por día para disfrutarla, hablar de ella, recordarla, pensar en alguna escena que me gustó o hacerme fan (como me pasó con Marie Antoninette). Igual, si voy con él la paso bien, pero soy de una por vez.
Creo (creo) que la primera película que vi en el cine fue Bambi, con Hermanita Meme, Llauris&Robert. Meme salió llorando a los gritos cuando mataron a la mamá de Bambi y yo no me acuerdo mucho de la película después de eso. Robert tuvo que salir afuera con la pequeña que se desmadró y yo me quedé conmadre viendo el resto. Pero no me acuerdo mucho. Sólo la sensación de no pasarla nada bien. y de que a la salida hacía frío.
La segunda película que recuerdo en el cine es E.T.. Claro que ya éramos más grande pero HermanitaMeme también hizo algún quilombo y yo sólo recuerdo que mi claustrofobia probablemente haya comenzado cuando Elliot y E.T. estaban en la carpa blanca. Lo único que me acuerdo de E.T. es que no podía respirar en el cine.
Third time is a charm, y HermanitaMeme no fue a ver el reestreno de Mary Poppins en el Cine Select de Avenida 7 un día de octubre o noviembre del '83. No pregunten por qué, pero ella prefirió quedarse en casa de mi abuela mientras Lauris & yo íbamos a ver la primera película que me acuerdo de pe a pa. Lo más copado era que estábamos las dos solas. Onda que eso era un flash, porque siendo 2 nenas con 15 meses de diferencia el 99% del tiempo estábamos juntas (éramos/somos un combo estilo 'lasnenas'). Y tener a Lauris para mí era guaaaaaau! un flash. Ahora que lo pienso era una típica reacción de primogénita de familia numerosa. La película me encantó mal mal mal. Mary Poppins era mi ídola, quería chasquear los dedos y que todo se ordenara solo y cuando salí lo único que quería era usar la palabra supercalifragilísticoespialidoso. Y se la decía a HermanitaMeme y no se enteraba de nada. Pero nada. Y no parecía importarle mucho habérselo perdido.
Me gusta ir al cine tranquila, llegar cuando todavía no apagaron las luces, ver todos los trailers de próximos estrenos, sentarme ni muy adelante ni muy atrás, poner las zapatillas arriba del asiento de adelante y taparme con el abrigo. Odio escuchar comer , tomar cocacola o el ruido de los papelitos de golosinas. No soy purista, porque me como un sandwich si tengo ganas, pero el ruido de comida me hace mal.
El Manchego es fan del cine y por ahí se da un tute de 3 películas en una tarde/noche, aunque yo soy más de 1 por día para disfrutarla, hablar de ella, recordarla, pensar en alguna escena que me gustó o hacerme fan (como me pasó con Marie Antoninette). Igual, si voy con él la paso bien, pero soy de una por vez.
Creo (creo) que la primera película que vi en el cine fue Bambi, con Hermanita Meme, Llauris&Robert. Meme salió llorando a los gritos cuando mataron a la mamá de Bambi y yo no me acuerdo mucho de la película después de eso. Robert tuvo que salir afuera con la pequeña que se desmadró y yo me quedé conmadre viendo el resto. Pero no me acuerdo mucho. Sólo la sensación de no pasarla nada bien. y de que a la salida hacía frío.
La segunda película que recuerdo en el cine es E.T.. Claro que ya éramos más grande pero HermanitaMeme también hizo algún quilombo y yo sólo recuerdo que mi claustrofobia probablemente haya comenzado cuando Elliot y E.T. estaban en la carpa blanca. Lo único que me acuerdo de E.T. es que no podía respirar en el cine.
Third time is a charm, y HermanitaMeme no fue a ver el reestreno de Mary Poppins en el Cine Select de Avenida 7 un día de octubre o noviembre del '83. No pregunten por qué, pero ella prefirió quedarse en casa de mi abuela mientras Lauris & yo íbamos a ver la primera película que me acuerdo de pe a pa. Lo más copado era que estábamos las dos solas. Onda que eso era un flash, porque siendo 2 nenas con 15 meses de diferencia el 99% del tiempo estábamos juntas (éramos/somos un combo estilo 'lasnenas'). Y tener a Lauris para mí era guaaaaaau! un flash. Ahora que lo pienso era una típica reacción de primogénita de familia numerosa. La película me encantó mal mal mal. Mary Poppins era mi ídola, quería chasquear los dedos y que todo se ordenara solo y cuando salí lo único que quería era usar la palabra supercalifragilísticoespialidoso. Y se la decía a HermanitaMeme y no se enteraba de nada. Pero nada. Y no parecía importarle mucho habérselo perdido.
On Beauty
Anoche después de un día muy largo y una clase de yoga mortal, llegué a casa muerta, puse uno de los CDs de Vinicius que saqué de la biblioteca, prendí una vela de vainilla, y me puse la almohadilla térmica (estoy hecha una abuela, lo se). Busqué mi librito nuevo (On Beauty de Zadie Smith) y traté de no pensar en nada... excepto de mi momento mágica después de un día agitado.
El Manchego está 'duro' desde hace dos días. No puede mover el cuello (entre el frontón, las mil horas de laburo enfrente de la fucking computer, el colchón del orrrrto que sufrimos estos días, etc.) y está hecho un trapo. Tanto que se queja hasta para atarse o desatarse las zapatillas.
Así que cuando llegó a casa a eso de las 11.30, me dediqué a hacerle unos mimis como si fuera un Bambi cualquiera, lastimadito por los cazadores furtivos (o la Universidad de Murcia, en este caso).
Mientras escuchábamos a Vinicius lo único que pensaba era 'Quiero estar en mi isla' y fue un flash que E.M. dijera 'Quiero estar contigo en M...'. Flash.
martes, febrero 13, 2007
Maniac Tuesday
Porque el Maniac Monday fue tan mortal que no tuve siquiera tiempo de postear.
El finde tuvo sus highlights (re-high, by the way), y también sus cosas reguleras (entre ellas el estudio, fuck fuck, fuck).
Lo bueno es que volví a las pistas de blando (32' nada mal, después de meses), salí a comer rico con E.M., hice pascualina y me salio mejor que nunca (el secreto fueron las espinacas de Salvador), dormí mil horas entre el viernes a las 4pm y el sábado a las 9am (sólo cortadas por el teléfono y la comida chatarra de mi chico), leí bastante (y entendí, que es lo mejor), estuve sola (las mañanas del sábado y el domingo: sol, terracita, mate, diario, manzanas -nothing I can complaint about).
Y además, mi hermanita es la Master of the Universe...
Qué ganas de otro finde así pronto-pronto-pronto.
El finde tuvo sus highlights (re-high, by the way), y también sus cosas reguleras (entre ellas el estudio, fuck fuck, fuck).
Lo bueno es que volví a las pistas de blando (32' nada mal, después de meses), salí a comer rico con E.M., hice pascualina y me salio mejor que nunca (el secreto fueron las espinacas de Salvador), dormí mil horas entre el viernes a las 4pm y el sábado a las 9am (sólo cortadas por el teléfono y la comida chatarra de mi chico), leí bastante (y entendí, que es lo mejor), estuve sola (las mañanas del sábado y el domingo: sol, terracita, mate, diario, manzanas -nothing I can complaint about).
Y además, mi hermanita es la Master of the Universe...
Qué ganas de otro finde así pronto-pronto-pronto.
Asco
Qué asco me dan.
Que reciban a esos curas del orrrrto con tanta displisencia, con tanta chupada de medias.
(Arcadas)
Que reciban a esos curas del orrrrto con tanta displisencia, con tanta chupada de medias.
(Arcadas)
viernes, febrero 09, 2007
I have a dream...
... y parece que tiene forma de viaje de Semana Santa a cierta bonita isla casi desierta a la que nos rajaremos El Manchego et moi. No seguiremos informado. No queremos ser interrumpidos.
Otra que Marie Antoinette
Ayer me levanté fatal. Me dolía el cuello, pero no las cervicales ni nada por el estilo. El día anterior la fisioterapetuta-tonta-del-culo que reemplaza a la oficial (de vacaciones) me tocó las contracturas que tengo por el bruxismo. Tengo contracturados hasta mis cachetes de gordis -no son los postres! son las contracturas!
Así que así me levanté, contracturada, dolorida, ayer trabajo mortal mortal, yoga a la noche súper intenso (el grupo d elos jueves es de 'jóvenes' así que 0 vieja reumática para escudarnos de nuestra incapacidad innata para flexiones, fuerza y elasticidad). Hasta que tuve que hacer una vela (ver dibujito) y casi me muero. Morirme tipo 'me quiero sacar el cuello YA!. A-HÓ-RA! (léase en tono Moria). Y pensando que quizás a Marie Antoinette no le fue tan mal al deshacerse de eso tan molesto que une la cabeza al resto del cuerpo.
Lo peor fue llegar a casa con el bajón -no hay nada que deteste más que volver con la frente marchita por no haber llegado a mis high standards en lo que hace a ejercicio físico- y bancarme las risas de los Orkos mirando basket y mirando mi careto post-yoga depresivo -depresivo porque no me gusta sentirme como una señora grande (léase físicamente hecha mierda, vaqueteada por la vida, etc.) cuando tengo sólo (?) 29.
Así que así me levanté, contracturada, dolorida, ayer trabajo mortal mortal, yoga a la noche súper intenso (el grupo d elos jueves es de 'jóvenes' así que 0 vieja reumática para escudarnos de nuestra incapacidad innata para flexiones, fuerza y elasticidad). Hasta que tuve que hacer una vela (ver dibujito) y casi me muero. Morirme tipo 'me quiero sacar el cuello YA!. A-HÓ-RA! (léase en tono Moria). Y pensando que quizás a Marie Antoinette no le fue tan mal al deshacerse de eso tan molesto que une la cabeza al resto del cuerpo.
Lo peor fue llegar a casa con el bajón -no hay nada que deteste más que volver con la frente marchita por no haber llegado a mis high standards en lo que hace a ejercicio físico- y bancarme las risas de los Orkos mirando basket y mirando mi careto post-yoga depresivo -depresivo porque no me gusta sentirme como una señora grande (léase físicamente hecha mierda, vaqueteada por la vida, etc.) cuando tengo sólo (?) 29.
jueves, febrero 08, 2007
Luchis
Acabo de hablar con Luchona. Y eso me alegró el dia -tipo ALTA alegría. Como que con eso tiro al menos unos días más. Con eso y con el yoga de esta tarde.
Y ayer El Manchego se dio por aludido a lo del abandono de los Orkos en el asilo, porque tendió la ropa limpia.
Y ayer El Manchego se dio por aludido a lo del abandono de los Orkos en el asilo, porque tendió la ropa limpia.
No podés
No podés, no podés pibe. No podés escribir tan bien. Y que me den ganas de leerte, mandar teoría del efecto estético a la miércoles y siestear con tus post impresos en papel reutilizado (este blog tiene conciencia medioambiental, que se sepa).
Diez palabras
Entre tantas, estas son las mías:
chaucha
almohada
amiga
chocolate
agua
ámbar
zapallo
ironía
jazmín
jacarandá
A las 6pm: después de comer, agregaría cuscús a la lista. Es que cuscús es perfecta. Hasta me hace acordar a la manera en que se lo come en Marruecos o Turquía, con las manos, haciendo montoncito y juntándolo con la carne o las verduras. Como hay que hacer con la boca para pronunciar la palabra.
Y edredón es otra para agregar. Porque la pienso y me da una fiaca que ni te cuento. Pero fiaca hasta de babear.
chaucha
almohada
amiga
chocolate
agua
ámbar
zapallo
ironía
jazmín
jacarandá
A las 6pm: después de comer, agregaría cuscús a la lista. Es que cuscús es perfecta. Hasta me hace acordar a la manera en que se lo come en Marruecos o Turquía, con las manos, haciendo montoncito y juntándolo con la carne o las verduras. Como hay que hacer con la boca para pronunciar la palabra.
Y edredón es otra para agregar. Porque la pienso y me da una fiaca que ni te cuento. Pero fiaca hasta de babear.
miércoles, febrero 07, 2007
Madre abandónica
Tengo la cabeza llena de ideas, de cosas que quiero escribir. Escribo mientras camino, en la ducha, mientras leo, mientras todo.
Pero llega el momento y acá estoy, tapada de cosas, sobres, planillas, tarjetas (6000! me cago en mi eficiencia. Literalmente), teléfono, mails, más teléfono, los dos móviles que suenan, muchos jefes y una sola pichi (o demasiados caciques y una sola y trsite india), música para descomprimir, pero aún así... llego a casa y trato de aprovechar mi tiempo, pero nunca -pero nunca- alcanza.
Hoy fisioterapia. Mañana yoga, y así sigo, intentando tomar aire y ponerle el pecho-que-no-tengo a la situación. Que no desborda, porque es más probable que desborde yo a dejar que la fucking-situation-de-los-cojones desborde. Pero bueno, no sé de dónde me saldrá esa cosa de freak controller, pero así esta todo. Y así estoy yo.
Como que voy a adoptar a mi amada Marisol (mi instructora de yoga) y me la lleve a vivir a casa conmigo.
Y lo más probable es que me devuelva un polite no, thanks, but thanks. Y claro, a quién se le ocurre con esos tres Orkos que ya me han adoptado como madre. Hay uno que es más independiente que los otros. Pero también está.
Y yo no tengo espíritu maternal.
Anoche largué un 'si quisiera estar así tendría 8 hijos o 12 perros, pero como no es así, hacé las cuentas'. Onda: Manchego, despabilate, que en cualqueir momento hago abandono de hogar. Y que si los Orkos terminan un un asilo cual Judy Abbott a mí me va a chupar un huevo.
Lo he dicho. A ver si nos espabilamos y sino ya sabés la que te toca.
Pero llega el momento y acá estoy, tapada de cosas, sobres, planillas, tarjetas (6000! me cago en mi eficiencia. Literalmente), teléfono, mails, más teléfono, los dos móviles que suenan, muchos jefes y una sola pichi (o demasiados caciques y una sola y trsite india), música para descomprimir, pero aún así... llego a casa y trato de aprovechar mi tiempo, pero nunca -pero nunca- alcanza.
Hoy fisioterapia. Mañana yoga, y así sigo, intentando tomar aire y ponerle el pecho-que-no-tengo a la situación. Que no desborda, porque es más probable que desborde yo a dejar que la fucking-situation-de-los-cojones desborde. Pero bueno, no sé de dónde me saldrá esa cosa de freak controller, pero así esta todo. Y así estoy yo.
Como que voy a adoptar a mi amada Marisol (mi instructora de yoga) y me la lleve a vivir a casa conmigo.
Y lo más probable es que me devuelva un polite no, thanks, but thanks. Y claro, a quién se le ocurre con esos tres Orkos que ya me han adoptado como madre. Hay uno que es más independiente que los otros. Pero también está.
Y yo no tengo espíritu maternal.
Anoche largué un 'si quisiera estar así tendría 8 hijos o 12 perros, pero como no es así, hacé las cuentas'. Onda: Manchego, despabilate, que en cualqueir momento hago abandono de hogar. Y que si los Orkos terminan un un asilo cual Judy Abbott a mí me va a chupar un huevo.
Lo he dicho. A ver si nos espabilamos y sino ya sabés la que te toca.
lunes, febrero 05, 2007
A magical better version of me
Mientras escucho a Fiona pienso ¿cuál sería una better version of me?
La buena hija? La novia fiel? (que ahora soy, que nunca fui) La amiga incondicional? (que supe ser, que 10.000km mediante ya no soy) La estudiante 10? (a veces, ya casi nunca) La alta (1,80) de 55kg? (que nunca fui, que nunca seré; maldito chocolate).
Siempre queremos ser lo que no somos, tener lo que no tenemos. Pensamos que si llegamos a eso, todo será mejor. Que una better version of us nos dará todo, que seremos felices, perfectos, estupendos. Hasta que llegamos a la maldita meta, y nada de lo que brillaba es oro. Llegué al 10, no me alcanza; llegué a la independencia-autosuficiencia cuasi adulta y no es nada: quiero más, nunca alcanza; nunca se es suficientemente independiente, porque siempre algo nos termina atando -ayer los padres, hoy un trabajo, una pareja, un perro; corro 30’, después 40’, en un mes llego a los 45’, pero no alcanza, porque no me veo bien, no me siento segura. Me supero en unas cosas, pero voy como el cangrejo en tantas otras. Como un cangrejo enorme, siempre a contramano.
Nunca –pero NUNCA- pensé que iba a vivir la vida que hoy vivo. Nunca pensé que me iban a pasar tantas cosas (buenas, buenísimas) como las que sucedieron el los 2 últimos años. Y aún así mi maldito espíritu gitano no se conforma, y una vez que obtuve el trabajo en el que soy una máquina –una fucking-extraordinary machine-, ya pienso en la ciudad a la que quiero mudarme, el año sabático on the road que quiero antes de los 35 –para los 30 ya es tarde-, mis ganas de volver a enseñar, y así sigue la lista. Y por otra parte están mi chico, los amigos de acá y de allá, eso de ser de todos lados, pero de ninguno a la vez. Y esa negación que siento al arraigo. No sé por qué me gusta sentir esa adrenalina del movimiento continuo, del tránsito permanente, del volver a empezar. Y ya van 2 años acá, and I feel restless. Ya pienso en cuál será el próximo destino. No lo puedo evitar. Ya está ahí. El bicho ya está ahí. Antes pensaba que era porque nada me ataba. Y ahora en teoría me ata todo, pero tampoco es eso. No es inconformismo, porque no necesito nada, no es miedo ni cobardía; tampoco es curiosidad. Es simplemente que en cada cambio de escenario, de personajes, de libreto palpo la posibilidad, la esperanza de transformarme en esa better version of me que tanto deseo -aunque no sepa muy bien de qué se trata.
PS: la culpa la tiene Fiona, siempre Fiona.
La buena hija? La novia fiel? (que ahora soy, que nunca fui) La amiga incondicional? (que supe ser, que 10.000km mediante ya no soy) La estudiante 10? (a veces, ya casi nunca) La alta (1,80) de 55kg? (que nunca fui, que nunca seré; maldito chocolate).
Siempre queremos ser lo que no somos, tener lo que no tenemos. Pensamos que si llegamos a eso, todo será mejor. Que una better version of us nos dará todo, que seremos felices, perfectos, estupendos. Hasta que llegamos a la maldita meta, y nada de lo que brillaba es oro. Llegué al 10, no me alcanza; llegué a la independencia-autosuficiencia cuasi adulta y no es nada: quiero más, nunca alcanza; nunca se es suficientemente independiente, porque siempre algo nos termina atando -ayer los padres, hoy un trabajo, una pareja, un perro; corro 30’, después 40’, en un mes llego a los 45’, pero no alcanza, porque no me veo bien, no me siento segura. Me supero en unas cosas, pero voy como el cangrejo en tantas otras. Como un cangrejo enorme, siempre a contramano.
Nunca –pero NUNCA- pensé que iba a vivir la vida que hoy vivo. Nunca pensé que me iban a pasar tantas cosas (buenas, buenísimas) como las que sucedieron el los 2 últimos años. Y aún así mi maldito espíritu gitano no se conforma, y una vez que obtuve el trabajo en el que soy una máquina –una fucking-extraordinary machine-, ya pienso en la ciudad a la que quiero mudarme, el año sabático on the road que quiero antes de los 35 –para los 30 ya es tarde-, mis ganas de volver a enseñar, y así sigue la lista. Y por otra parte están mi chico, los amigos de acá y de allá, eso de ser de todos lados, pero de ninguno a la vez. Y esa negación que siento al arraigo. No sé por qué me gusta sentir esa adrenalina del movimiento continuo, del tránsito permanente, del volver a empezar. Y ya van 2 años acá, and I feel restless. Ya pienso en cuál será el próximo destino. No lo puedo evitar. Ya está ahí. El bicho ya está ahí. Antes pensaba que era porque nada me ataba. Y ahora en teoría me ata todo, pero tampoco es eso. No es inconformismo, porque no necesito nada, no es miedo ni cobardía; tampoco es curiosidad. Es simplemente que en cada cambio de escenario, de personajes, de libreto palpo la posibilidad, la esperanza de transformarme en esa better version of me que tanto deseo -aunque no sepa muy bien de qué se trata.
PS: la culpa la tiene Fiona, siempre Fiona.
Febrero
Febrero con frío es raro. Es muy raro. Pero también era raro con calor. Es casi una cosa, peor no deja de ser otra. No tiene suficientes días para ser un mes propiamente dicho. Y además era y es un mes ingrato.
Si Febrero siempre fue sinónimo de tardes en el Jockey, QuintaDeKiki, alfajores con cocacola, bicicletas, paddle en lo de Lucha, Cosmo en la pileta, excursiones a Mamá Coneja en busca de un buen Rogel, cumpleaños varios con pileta, salidas hasta tarde cualquier día de la semana, tardes en el campo, reencuentro post-enero, también estaba el ‘lado oscuro’: la vidriera de Casa Tía de 7 con los guardapolvos colgados el día 1/2, ir a la modista a probarnos el uniforme nuevo, las tardes que se acortaban, empezar a preparar la materia de la mesa de abril el1/2 (y siempre las peores: Argentina II, Medieval, Americana II, Prehistoria), ir a todos los médicos porque tocaba oculista, endocrino, ginecóloga, odontólogo -e invariablemente algunos malos momentos fueron en febrero: operación de miopía, conductos, muelas de juicio.
Febrero era un mes ingrato en el sur. Un mes de rejuntes, obligaciones, donde la lista de los ‘debe’ era más larga que la otra –y las cosas se ponían peores a medida que pasaban los años: en Febrero empecé casi todos mis trabajos (con la Midget, en el fucking P.) y se terminaban las siestas, había que conocer gente nueva, tratar de descifrar ‘bandos’, ‘loosers’ y alcahuetes y chupamedias en tiempo récord, conocer ‘el paño’ donde estábamos jugando de nuevos, y encima había que ir a trabajar sin un mango encima.
Si Febrero siempre fue sinónimo de tardes en el Jockey, QuintaDeKiki, alfajores con cocacola, bicicletas, paddle en lo de Lucha, Cosmo en la pileta, excursiones a Mamá Coneja en busca de un buen Rogel, cumpleaños varios con pileta, salidas hasta tarde cualquier día de la semana, tardes en el campo, reencuentro post-enero, también estaba el ‘lado oscuro’: la vidriera de Casa Tía de 7 con los guardapolvos colgados el día 1/2, ir a la modista a probarnos el uniforme nuevo, las tardes que se acortaban, empezar a preparar la materia de la mesa de abril el1/2 (y siempre las peores: Argentina II, Medieval, Americana II, Prehistoria), ir a todos los médicos porque tocaba oculista, endocrino, ginecóloga, odontólogo -e invariablemente algunos malos momentos fueron en febrero: operación de miopía, conductos, muelas de juicio.
Febrero era un mes ingrato en el sur. Un mes de rejuntes, obligaciones, donde la lista de los ‘debe’ era más larga que la otra –y las cosas se ponían peores a medida que pasaban los años: en Febrero empecé casi todos mis trabajos (con la Midget, en el fucking P.) y se terminaban las siestas, había que conocer gente nueva, tratar de descifrar ‘bandos’, ‘loosers’ y alcahuetes y chupamedias en tiempo récord, conocer ‘el paño’ donde estábamos jugando de nuevos, y encima había que ir a trabajar sin un mango encima.
jueves, febrero 01, 2007
Furia Ciega
Hoy lo mío es la Furia Ciega. Así en mayúsculas, así, en negritas. Y si pudiera ponerles un grito de furia, juro que lo haría.
(Y no me voy a explayar porque me saldría una deformidad de comment que no me dejaría en paz hasta borrarlo. Entonces para qué gastarse?)
(Y no me voy a explayar porque me saldría una deformidad de comment que no me dejaría en paz hasta borrarlo. Entonces para qué gastarse?)
Niña se busca

Potencial madre (¡?!) busca niña adorable, mona, abrazable y graciosa para malcriar, contarle cuentos y regalarle crayones. Y tomar helados. Muchos helados.
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