viernes, septiembre 28, 2007

La Herencia (cumple años)

Típico de hermana mayor heredé a mis hermanos menores todo tipo de cosas: ropa, zapatillas, libros de inglés, uniformes del colegio, camisas con volados, pilotos, camas, habitaciones. Pero uno nunca espera heredar nada de sus hermanos menores.
Por eso La Herencia (sí, se merece todas las mayúsculas del mundo) que me dejó mi hermana Mem es una de las mejores: sus amigas. Si bien tenía compañeras de colegio, amigos de la facultad y de por ahí, mis *amigas de la vida* son un regalo de mi hermana. Nunca pensé que Luchona, Celpina, Rouch y Guillota fueran a convertirse en tan grandes amigas, y supongo que siempre di por sentado que las hermanas comparten todo, cuando no siempre tiene por qué ser así. Si bien el tema no ha dejado de provocar roces fraternales, compartir amigas tiene lo suyo y me permitió conocer otra faceta de mi hermana. Y creo que nunca se lo terminaré de agradecer. Gracias Mem.

Pero el tema que nos ocupa hoy no es otro que el cumple de una de esas *amigas de la vida*, Lucha.

Aunque lucha fue al colegio con mi hermana, la conozco desde que nació, porque nuestros padres se conocen 'desde que eran novios' (como les gusta decir a ellos para hacerse los jóvenes), y compartimos tardes en la quinta de Kiki (la abuela de Celpina, otra de la barra) desde que tengo uso de razón; de ahí en más no fue más que alegría desmedida y mucha diversión.
Creo que contar cosasa e historias de Lucha me llevaría un blog entero (no sería mala idea hacer un www.elmaravillosomundodelucha.blogspot.com), pero sí decir que mi amistad con ella tiene sabor a muchas cosas:
- Tang y Guaymallén en la quinta de Kiki
- Coca sin gas en Block
- Café en vaso de plástico mirando algún partido de La Plata
- Doctor Lemon en casa, antes de salir (si, nosotras somos la razón por la que se siguió fabricando tal engendro)
- Vodka con Sprite en las fiestas de Leandrín
- Coca light con Rogel de Mamá Coneja (si, impunidad total esa mezcla) en la quinta de Lucha mientras leíamos sus Cosmopolitan
- Asado en el campo con mi flia
- Pizza napolitana de Pipoka con las chicas
- Sandwiches de la Esso de Pza. Italia
- Torta exquisita con mucho dulce de leche mientras chusmeamos en mi casa de 6
- Chocotorta de Celpina
- Torta brownie de Meme
- Champagne en el auto de Guille camino a Punta Lara ese 31 de diciembre de 2003

Y a ver cuándo tiene sabor a pincho de tortilla de papas con un tinto frente a la Mezquita de Córdoba (Put on the batteries de una fucking vez)...

Te quiero mucho amiga y espero que comas mucho rogel con las chicas.
Gracias por estar siempre conmigo, y perdoname las veces que no pude estar con vos (pero si me conseguís el teléfono del Sr. Iberia ó Mr. Aerolíneas Argentinas lo arreglo enseguida).
Te quiero mucho!

Si, esto es una declaración de amor... ¿y qué?

Viernes 7.45am


Maggie: Vamos, que ya es tarde...
El Manchego: Cariñoooo... tengo más sueño que una cestica de gaticos al lao de una estufa.

Aviso a la comunidad

Rufus, Benjamin, Gal, NiñoJosele y muchos más en Cartagena el próximo noviembre (*).












Nos vemos ahí.

(*) Para leer, pueden hacer click sobre la imagen; la escanee con bastante resolución para que puedan leerlo todo e informarse al respecto.

miércoles, septiembre 26, 2007

LLP


Estoy muy enamorada del último disco de AC. Pero muy. Mucho.

martes, septiembre 25, 2007

My life with Chandler Bing (III)

Hoy: Ultimátum

El Manchego [para el capítulo de Locas…, me mira con ojos amenazantes y me larga]: Cariño, si no me dices si Uribelarrea no se queda o no con Simona no lo miro más. Pero nunca nunca más, eh?
Maggie: ¿Seguro que querés saberlo?
El Machego: Si, que… cariño… es que pobre Simona, yo no puedo verla así…
Maggie: OK. Sí.
El Manchego: Sí… ¿qué?
Maggie: Sí lo que quieras
El Manchego: OK. Menos mal. Aunque me mientas.

El Manchego: Es que Simona… ¡es muy muy linda!

El Manchego: Cariño...¿por qué no te cortas el flequillo a lo vasquita?
[Para El Manchego un fleco 'a lo vasquita' es fleco à la Rafaella Carrá, experimento materno por el que pasé a los 9 años. No, thanks, but thanks]

Diez minutos después
El Manchego: Pero al final… ¿qué?
Maggie: Bueno, ya te lo imaginarás.
El Manchego: [con tono de personal achievement] Lo sabía. Yo lo sabía… jeje.

El Manchego: [Snif, snif, snif]
Maggie: no me jodas que estás llorando
El Manchego: Ay, es que… ¡¡¡qué pena cariño, qué pena!!!...

El Manchego: El Gordo Casero es un jugador… Yo quiero ser como él.
Maggie: Ya lo eres cariño.
El Manchego: [con ilusión] ¿Seeeee?
...
El Manchego: [Diez minutos después y de la nada] Lo sabía.

lunes, septiembre 24, 2007

Manchegueando


Mancheguear vendría a ser:
- comer (gachas), comer (queso de oveja) y comer (estofado de carrerilla de cerdo)
- dormir 13 horas
- mirar tele (¡sobredosis de la Rugby World Cup, que mis suegros tienen cable!)
- sobrinear
- siestear enrollada en una frazada
- salir con amigos (y echarse unas risas)
- tomarse unos vinos
- caminar por la Plaza Vieja y empezar a sentir el otoño
- olvidarse de todo.
Así estuvo mi finde en La Mancha.
Podría haber hecho mil cosas más interesantes, pero no me apetecía, cariño.

viernes, septiembre 21, 2007

¡Con los deditos no!

Si no se me van estos granos no me subo al avión.
No dá llegar con cara de púber en pleno desarrollo.

Bueno, si, me subo, pero no podré andar haciéndome la linda por allá.

Q mal.

Llamado a la solidaridad

Necesito alguien con buen pulso y mente fría que me decapite, ponga mi cabeza en agua con hielo a ver si se me pasa este maldito dolor de cabeza que me tiene a maltraer toda la mañana, y que meta lo que queda de mi cuerpo en una cama cómoda y linda (como la mía, que este fin de semana no podré disfrutar porque nos vamos para le poble).
Me esperan 2 días de vida familiar a full y porto un cuerpo que necesita mínimo de 12 horas de sueño ahora mismo, o en su defecto una cama ni bien llego a casa para levantarme mañana a las 9 a comprar el diario y el pan multicereales para mi tostada de los sábados.
Y nada de eso será posible.

Mecache en tó.

jueves, septiembre 20, 2007

Avisos parroquiales

Estoy sin cámara por unas semanas.
Y eso me hace sentir un poco tuerta por momentos.

Si alguien me quiere prestar/regalar/donar una estoy más que abierta a todas las posibilidades.

La felicidad dura 12 minutos

Ni uno más ni uno menos.

Matu acaba de llamar. De llamar, hablar, reírse, bajonearse, oír, callar.

Nunca creí que la felicidad pudiera medirse.

Pero sí.

Y por el sistema sexagesimal.

¿Acabando con el karma?

Culpen al otoño (¡maldito, maldito otoño!), el día gris, las hojas secas por todos lados, la lluvia intermitente, los 25º, pero no estoy en uno de mis mejores días.
Hoy comida en casa con mi chico, mi amigo C. y nueva chica argentina, recién llegada a la ciudad (hermana de la novia de un conocido, amigo de un ex-coso). Onda que le vamos a poner mucha actitú, levantar en alto el estandarte de la bendita solidaridad latinoamericana y eso, pero tengo que confesar que la relación con compatriotas en el autoexilio no la llevo nada bien. Ya lo dije. Pero crucemos dedos para que ésta sea la excepción que confirme la regla. No porque necesito-un-amigo a lo Twiggy (y no me jodas que existe ésto), sino porque quiero cortar con mi karma anti-argento.
Y no hay mejor prueba de mi buena-la-actitú que ayer hice gran limpieza, orden, menú, selección de musiquita... . Pero me siento derrotada antes de la batalla.
Y bué. A ver qué pasa.

Nuevo léxico

Palabras y/ o expresiones que ha incorporado El Manchego por culpa de Locas...:
- bufarreta (es, por lejos, su preferida)
- fiero
- transferencia
- manifestación
- la Cole/ la Colectividad
[- y juro que me voy a acordar más...]

miércoles, septiembre 19, 2007

Páseme una Express (y dígale Sí a Terrabussi)

Uy, las hojas están como marchitas
Tendrían que regar un poco a estos pobres árboles
No, boluda, que es el otoño.
O-TO-ÑO.
Y deprimite si querés.
Porque el sol está saliendo cuando salís de casa a trabajar.
Está fresco para volver de yoga en musculosa, así nomás.
Está fresco pa’chomba y pa’corpiño calado.
Te despertás a la noche buscando una manta, una espalda calentita, algo.
Usás pantalones 2 veces por semana. Y no más porque te negás.
Ya no hay sandía en la verdulería. Las peras son horribles y los duraznos ya no tienen sabor. Y me empiezan a deprimir con la vista de naranjas, pomelos y eso que se da en llamar cítricos. O fruta de invierno. Kiwi. Manzanas.
O peor, ver atados de acelga.
Pero todo tiene su lado bueno: empieza la temporada de música otoñal: calamaro, reincidentes, carla b., y toda música que suena crispy.
Porque tampoco es cuestión de andar cortándose las venas porque sí.
Que después viene el invierno.

martes, septiembre 18, 2007

Lo único que me faltaba

Ya quedó institucionalizada la novela de la tarde: Locas... de 4 a 4.45, que me voy a currar y llego tarde.
Y a El Manchego, cada tanto, se le pianta el lagrimón.

Nota mental: tirarme en la cama con lapiz y papel, porque no me puedo olvidar tantas frases memorables de mi concubino. Es muy melodramático cuando quiere.

Días de agite

Viernes con lluvia se casa una bruja/ pero no, qué pena, caen sapos de punta, cats, dogs y toda la meresunta/ caen *canicas*, camino a casa/ ay, joder, que me duele/ laputaqueloparió/ agua por los tobillos/ olvidate del bus a Madrid/ ducha caliente/zapatos empapados/top ídem/ pollera ni qué decir/ cartera a-rrui-na-da/ y ver que despeja dos horas después/ cielo azul/ laputaqueloparió/ bus a la 01am del sábado/ almohada/zzz/ Albacete city/ Madrid/ metro/ churros para El Manchego/ hotel, dulce hotel/ Meme portera/ Hermanita Rosario jetlageada/ 2 horas de sueño/ arriba Juan, ya cantó el gallito, estamos en Mad/ las niñas toman las calles/ desayuno en La Mallorquina/ palmera de chocolate/ camine, señora, camine/ Fuencarral/ oh, cuántas cosas lindas/ Chueca/ Pantha Rei/ y laputaqueloparió que no soy millonaria/ encuentro mancheguense con las nenas/ mates en la plaza de Chueca/ caminen, señores, caminen/ croquetas y tajadas de bacalao/ Plaza Mayor/ y a su derecha, como podrán observar, la estatua ecuestre de Felipe II/ whisky! cheese!/ Plaza de Oriente/ Lavapiés/ Latina/ risas y sonrisas hermaniles/ fotos/ un poco de fnaqueo/ metro/ disco siesta/ Chueca de noche/ Arabia/ couscous/ más cosas ricas/ muchas risas/ eterna caminata nocturna/ frío/ sueño/ taxi/ zzz/ arriba Juan, cantó el gallito/ domingueo madrileño/ desayuno/ un coissant grande como mi cabeza/ Parque del Retiro/ más madrileños imposibles/ más domingueros tampoco/ salamaqueo/ Alcalá/ Jerónimos/ tapas/ ay ay ay/ Sol/ y al hotel/ mochilas/ bus/ porque no somos de Pamplona/ somos del sur/ que a veces es patético/ no zafás del karma del *sur* ni en Uropa /sin AVE/ sin avión low-cost/ se me pianta un lagrimón/ me como un miguelito de la Roda con un cola-cao/ casa/ todo sucio/ todo enquilombado/ ay, mira que buenos regalos/ mi tetera de la Bauhaus/ mis golosinas/ mi aros nuevos y todo lo demás/ y ya se, para El Manchego/ no existe nada más/ que su salame casero, directo del campo/ y creo que ya no oye/ ya no ve/ ya no nada/ rico rico y con fundamento.

viernes, septiembre 14, 2007

Madrid, allá vamos (III)

Tercer Madrid de la temporada. Pero esta vez con invitadas de lujo: HermanitaRosario recién llegada & HermanitaMeme desde Pamplona/Iruña. Reunión de Hermanas con Artista Invitado (El Manchego, quién más?).
Así que serán el Madrid de los Austrias, croquetas de bacalao, tapas, el Parque del Retiro, Malasaña a la noche, la terracita de la UNED en Triblete, chillidos hermaniles y mucho más.

Reportaremos al regreso.

jueves, septiembre 13, 2007

En el Roca

Como no me puedo negar a los pedidos de la Sra. YMCA, acá va mi historia sobre rieles:

Si bien ahora viajo en tren cada tanto (sobre todo cuando voy a Madrid, porque La Huerta está pésimamente comunicada con el universo), no hay nada como el tren que unía/ une todavía hoy, aunque más conflictivamente, mi ciudad con BA.

La primera vez que viajé en tren fue en la línea Roca, para ir a BA con mi mamá, mi hermana y mi tía Mabel. Fue un día de muchas emociones, tren, subte, todo nuevo. Nosotros siembre íbamos a BA en auto y el cambio era todo un exotismo por esos días. Al menos para mí, que tendría unos 4 años.
Creo que no volví a subirme a un tren hasta la primavera del ’97, cuando Eric Hobsbawm estuvo en el San Martín y ahí fue la tropa de Humanidades a verlo. Ahí estábamos todos en el Roca, con sus asientos destrozados, vendedores y olores. Y a pesar de las condiciones, el viaje era una fiesta. Hablábamos de la facultad, de política, de historia. Conocí a muchos compañeros con los que nunca había cruzado más que un Hola y reí mucho con mis amigos.
Los dos últimos años que estuve en LP solía viajar a BA en el Roca, y era casi un deporte de riesgo, o de suicida, depende cómo se lo mire. Algunos días me llevaba a alguna charla, otros para hacer algún trámite. O a la biblioteca de Puán a buscar cosas para el grupo de Hegemonía. También fue el escenario de uno de los pocos besos públicos que me dio cierto sujeto. Pero más que nada el Roca se transformaba en mi vía de escape hacia un lugar (BA) en el que me permitía deambular sola, mirar cosas, pensar en nada y escaparme de mi vida. Creo que no me volvería a subir a ese tren, no tanto por un tema de seguridad, sino porque inmediatamente me remite a mis momentos más tristes, más negros, más inseguros, más desorientados. Si bien la idea original del post era contar qué había cambiado en esos años en el único tren en el que viajé en Argentina, me di cuenta que no sólo el tren había cambiado mucho, sino que yo había cambiado mucho más.

lunes, septiembre 10, 2007

My life with Chandler Bing (II)


Lunes, 0.34am
Después de cena con amigos, cuñados y sobrinos, El Manchego y Maggie departen en El Salón de su piso

El Manchego: Cariño, esta tarde se bajó el capítulo 8 de Locas…, ¿por qué no lo miramos?
Maggie: ¿Te parece?, ya es tarde y mañana trabajamos.
El Manchego: Por favor, por favor es sólo media hora.

En el dormitorio, mientras miramos los capítulos 8, 9 y 10

El Manchego: ¡Está fuerte el futbolista! [Hablando de Diego Díaz haciendo de nadador] …¿a que a las argentinas les gustan con ese lomo?…

El Manchego: Pobre Simona… ¡si yo tengo una madre así me muero!

El Manchego: ¡Qué linda la falda de Simona!

El Manchego: Cariiiiño, yo quiero ser verdulero. Como El Gordo Casero.

El Manchego: [La gata] Coqueta me da miedo.


Durante el capítulo que Juana se imagina a Nico Pauls en un bar y se pasa toda la tarde hablando sola, a El Manchego le dió un ataque de angustia.

El Manchego: ¡Esta Juanita! ¿Está enamorada del muchacho? No me digas que planta a El Gordo Casero por éste rubiecito!

El Manchego: Ay… ¡pobre Juana! Me da mucha tristeza.

El Manchego: Ay! Ay! Ay! Qué triste!

El Manchego: cariño, gracias a ti conozco tantas cosas: la pascualina, Locas, ... ay! gracias, cariño [con ésta realmente me enterneció].

A punto de dormirnos, dos horas y media después.
El Manchego: Careeeeeeño, estoy triste… (..) pobre Juana… pobre Juana (ZZZZZ)

Y yo no pude dormirme hasta las 4.20am.

viernes, septiembre 07, 2007

Más Lost in Translation que nunca

¿Alguien me puede explicar por qué en España titulan 'La Jungla de Cristal' a la saga 'Die Hard' de Bruce Willis?

Esa es una de las delicias de los traductores de los títulos. Para mí que hay un complot y a Argentina y España mandaron los peorcitos.

Cosas que hago para alargar el verano (A) vs. La Triste Realidad (B)

Lado A
- dormir con todas las ventanas de la casa abiertas
- salir siempre con las gafas de sol
- comprar hielo compulsivamente
- levantarme y decirle a El Manchego ‘Hoy va a hacer un calor…!’
- preguntarle a los amigos si este finde se vienen a la playa
- andar en bolas por la casa porque-hace-calor
- insistir en usar factor 60 para cuidar mi cutis perfecto
- no sacar el acolchado, aunque las noches lo ameriten
- comprar ananá, mangos, sandía, y todas las frutas tropicales que encuentro en el súper para creerme que estoy en Brasil
- encapricharme con una bikini plateada que en su momento no compré
- empezar ya-ya-ya a planear las vacaciones de noviembre hacia el calor
- tomar dos vasos de agua fría cuando me levanto
- jugar al carnaval con mis sobrinos
- usar musculosas y minis todo el día
- insistir con el blanco
- autoconvencerme que el verano es eterno y que nunca más me voy a poner ese abrigo negro

Lado B
- despertarme 4 veces por noche muerta de frío
- parecer Susana o Moria, porque las mañanas están muy nubladas
- tener una pequeña Antártica en mi freezer (congelador, según El Manchego)
- vestirme de verano y sentir ese fresquito mañanero que me despabila camino al trabajo
- recibir caras de ‘EH?’
- morirme de frío cuando salgo de la ducha
- un blanco Ariel que ni te cuento
- acuchararme a El Manchego. Que no está nada mal. Que es lo único que zafa de esta lista
- pagar un huevo por un ananá del tamaño de una palta
- revolver percheros con abrigos, cosas de lana y tweed con desesperación e incipiente sarpullido
- mirar la agenda y darme cuenta que faltan¡17 semanas!
- y no poder hablar después por el dolor de garganta
- que se agarren una pulmonía
- y decir a todos noooooooooo, si no tengo frío… que no es piel de gallina, ¡mi piel es así!
- andar como una heladera por la vida
- volver a usar pantalones largos y morirme de odio cada vez que abro el placard

Bonus track: Huston, we have a problem

jueves, septiembre 06, 2007

Vida Berreta

No puedo mirar el mundial de rugby.

Odio mi vida berreta.

miércoles, septiembre 05, 2007

La Aventura del Hombre: de feria por Murcia


No sólo de ferias de Zarandona vive el hombre, por lo que El Manchego & quien suscribe decidieron incursionar anoche en la Feria de Verano de Murcia. En realidad la Feria propiamente dicha son unos diez días de eventos que terminan extendiéndose por buena parte de septiembre y que incluyen: parque de diversión (¡y algodón de azúcar!), casetas de comida en el Malecón, junto al río, corridas de todos, conciertos, procesiones y mucha actividad en la calle. Y un feriado el próximo martes.
Pero anoche no hubo ni toros ni Miguel Bosé cantando y bailando. Nos fuimos caminando hasta el malecón, donde estaban instaladas las casetas de las Peñas Huertanas (agrupaciones dedicadas al estudio, conservación, mantenimiento y difusión de las costumbres y tradiciones de la Región de Murcia, según se autodefinen), con sus mesas y barras. Estuvimos paseando, viendo cosas un poco truchas (el mercadillo medieval era bastante triste), tropezando con mucha gente que, recién venida de las vacaciones se quedaba contemplando un plato de morcillas como si fuera la esmeralda perdida. A veces son duros los primeros días en la ciudad post-vacaciones. Todos están medio tontos, medio torpes y caminamos por la calle a ritmo havaiana. Y los que nos quedamos trabajando en la ciudad no podemos menos que resentir la falta de dinámica de los playeros.
En fin, que me voy por las ramas.
La feria estaba organizada en un pasillo (bastante amplio) sobre le que estaban esas ‘Peñas’ con sus casetas, sillas+mesitas, barras en las que se sirven comidas y bebidas típicas de la zona, y algunos vendedores de comida dispersos.
Por lo general la gente se acerca a la feria para comer con la familia o los amigos y, aunque lo que ofrecen no es gran cosa (digamos que no es nada que no se pueda comer en algún bar o en casa, por lo simples que son las recetas), es un ritual del que los murcianos son muy celosos.
Nosotros, forasteros como somos, no caímos en la trampa de las Peñas (mucha espera para una mesa, más espera para ser atendidos, comida muy cara y bebida caliente) y comimos de parados. Todo muy mezclado pero muy rico: almendras garrapiñadas, maíz a la parrilla, y nuestro preferido, el paparajote con un vasito de mistela (un vino dulce de los que se toman las abuelas para chisparse). Después de comernos varios paparajotes y chupar bien las hojas de limonero, El Manchego y yo emprendimos la peregrinación post-agosto que nos debíamos: El Gran Bar. Y ahí estuvimos un buen rato, departiendo con Pepe y Javi detrás de la barra, comiendo pulpo, lengua al horno con limón y mucha pimienta, flamenquín (un arrolladito de jamón y queso que es una bomba) y caballitos de mar (gambas rebozadas). Y después emprendimos el alegre regreso al hogar.
Y hoy me duele la panza. Ay.

martes, septiembre 04, 2007

Vivo con Chandler


O con Miss Chanandelor Bong

Escena 1
Ayer, después de comer.
El Manchego: ¡Cariiiiiiño! ¡Vamos a ver Locas de Amor!
Yo: Dejame mirar este capítulo de Friends que es el mejor. Aunque este doblado. Aunque [me hace mal escuchar a Joey decir '¿Cómo vaaa?', cuando claramente está diciendo 'How ya' doin'?].
El Manchego: Vamos cariiiiiiiiiiiiiiño.
Yo: Ya vaaaaaaaa... cuando termine este capítulo [me río mientras trato de acordarme lo que dicen los personajes, no lo que creen que dicen los traductores que, by the way, no saben traducir los chistes y todo queda malísimo y amorfo].
Diez minutos después
El Manchego: ¡Locas!
Yo: Bueno, dale.

Escena 2
Mientras miramos Locas...

El Manchego: La rubia es muy guapa [por la Brédice]
...
El Manchego: Qué chulo [lindo] el vestido de la morena!!! [por la solera blanca que lleva Juana, el personaje de Julieta Díaz].
...
El Manchego: Me gustan los caretos que pone El Gordo Casero [cada vez que habla de Casero El Manchego usa el artículo, como si fuera un objeto].
...
El Manchego: Qué mal que me cae la vieja [por el personaje de Leonor Manso]. Y aunque me gusten los gatos, Coqueta me da miedo.
...
El Manchego: Me gusta el pelo de Juana. Es muy brilloso. ¿Qué producto usará?
Yo: Antes era la Chica Pantene.
El Manchego: Con razón [??]
...
El Manchego: ¡Quiero chocolinas!

Bingo: no se me ocurre algo más de mina que comer compulsivamente chocolinas mientras miramos tele en la cama.

Escena 3
Después de Locas...

El Manchego: cariiiiño, bájate más episodios de Locas, así los miramos mañana a la tarde.
Yo: ¿Qué, van a ser como la novela de la tarde?
El Manchego: Si.

Escena 4
Antes de dormir

El Manchego: A que el psicopedagogo se zurra [se tira] a la rubia guapa [El Manchego todavía no distingue entre psiquiatra, psicopedagogo y psicólogo. Dice que sólo en un programa argento puede haber un protagonista psi].
Yo: ...
El Manchego: A que sí. Pero no me lo cuentes.
Yo: ...
El Manchego: Seeeeee, la miraba con deseo (c).

(c) "Me mira con deseo" en todas sus acepciones temporales es una frase registrada por Lucha.

lunes, septiembre 03, 2007

De mudanza

Como soy una chica muy cumplidora, Laura lo pide, Laura lo tiene.
Nota: Las Laura son una constante en mi vida.

Dedicado a los hermanos Verga.

¿Qué cosas de los anteriores propietarios te has encontrado en tus nuevas casas? ¿Y qué olvidaste o dejaste tú/vos cuando te mudaste?

Mis experiencias de mudanza no han sido muchas durante mis primeros 23 años.
A los 4 pasamos de un departamento de 2 ambientes a una casa enorme y nueva, casi vacía, en la que me sentía perdida. No había nada, excepto algunas huellas de la obra recién terminada.
A los 22 me fui un año a Minnesota, donde viví en un departamento del campus. Cuando llegué no había nada en mi habitación, excepto una cama, un escritorio y una mesa de luz. Al regresar a Argentina dejé libros para los amigos, una manta, una almohada, ropa que ya no iba a usar y muchas copias de fotos.
A los 27 me mudé a España. Antes de llegar a Murcia estuve en casas amigas, y cuando finalmente llegué a La Huerta, me instalé en el depto de un amigo C. Otra vez me encontré con restos de obra, una montaña gigante de escombos en el ‘salón’. Después hubo mudanzas a la playa, donde estuve 6 meses, al depto de mi amigo C. otra vez (donde ya vivían El Manchego y los 3 orkos), al depto ‘lindo’ de la Universidad con El Manchego, mi cuñado El Orko y Luisete, para finalmente recalar en el depto en el que vivo con mi Manchego.
En el depto de C. había muchas revistas viejas, un cuadro con la foto de Felipe González (su abuela era una ferviente socialista), una cacerola enorme y muy sucia, una cama de una plaza (en la que dormimos desde siempre El Manchego y yo) y unas perchas de los años 60.
En el depto ‘lindo’ de la Universidad me encontré con una chimenea falsa en mi habitación, que nuestro landlord derribó para dejarnos más espacio, una araña de cristalitos que cambiamos por una lámpara de papel, y una cama de dos plazas con un colchón horrendo. En la mudanza no dejamos nada, porque nuestro nuevo hogar necesitaba todo lo que contenía nuestra habitación de 5m2.
En el depto en el que vivo con mi Manchego por estos días, no encontramos mucho además de los muebles, claro (porque lo alquilamos ‘amueblado’). Fiel a mi hobby de cambiar todo de lugar y tirar o retirar lo que no me gusta, mandé a la baulera una cama grande, que cambiamos por nuestra cama nueva; una cómoda, para poner una biblioteca de pared a pared; y saqué todos los cuadros y fundas de los sillones porque eran espantosos.

Lo que si me asusta es que pasé de una valija chica a cajas, cajas y cajas de cosas. La mayoría son libros y ropa, pero me asusta mi capacidad de acumular cosas sin casi darme cuenta.

Y el meme se lo paso *a todos los que me conocen*.