viernes, enero 18, 2008
miércoles, enero 16, 2008
Y me crucé a El Manchego
Porque soy como La Chiqui, me debo a mi público.
Derrotada y el plan looser acepté la invitación de mi amigo C y su novia para ir al cine. Era domingo 16 de enero y ya estaba oscuro. Esa tarde habíamos estado haciendo mi CV para comenzar la búsqueda y captura urgente de trabajo porque la situación comenzaba a ser bastante desesperada. Buscaba una excusa para tomar una decisión. No importaba cuál, pero costaba decidirse. Acá/Allá (aquí/allí), Si/No, Valiente/Cobarde, o dedicarse a la prostitución en zapatillas Puma.
Entonces mañana es otro día, y nos vamos al cine a ver la última de Ken Loach (elegida por el desconocido amigo de C). Llego y en el tumulto lo veo. Lo veo pero no retengo la información. Veo una barba de días, veo ojos azules. Veo pelo oscuro con algunas canas. Escucho un acento fuerte, diferente al de mis nuevos amigos huertanos. Entramos, ya está oscuro. La película no es muy buena, pero me distrae. A la salida vamos a comer una pizza de parados y ya lo veo mejor. Me gusta físicamente, pero me gusta más cómo me habla. Como *Imanol Arias*, le dije a mi amiga Indi después. Y yo amaba a Ladislao, entonces cómo me voy a resistir. Comemos pizza en la vereda, y después nos vamos a un pub. Ahí se suma más gente, pero nos sentamos en un box, estratégicamente juntos. Yo en el rincón contra la ventana y él al lado mío. Estudió matemáticas en Valladolid, pero no terminó; trabaja en la Universidad, aunque sospecha que cualquier día de estos se dan cuenta de que no tiene la más puta idea de lo que hace y lo echan. Le gusta leer, ir al cine y fantasea con viajar por Latinoamérica. Hablamos de Arlt, Buenos Aires e historia argentina. No puede creer que estudié Historia y que sea ‘normal’. Le gustan mis zapatillas, dice, aunque semanas después confesó que no entendía cómo se enamoró de mí con ese abrigo horrendo y los Levis’ con las botamangas arremangadas. Pero esas cosas pasan,y esa noche nos reímos, charlamos, y por primera vez en 4 semanas ya no me sentí triste. Mi amigo C quería dormir con su chica en el depto donde yo estaba parando y como había una sola cama me ubicó con alguno de sus amigos. Luis vivía en un monoambiente que estaba muy desordenado, dijo. El Manchego vivía con su hermana y su cuñado en una casa grande, y tenían una cama extra. No pregunten cómo, pero a las 3 horas de conocerlo me fui a dormir a la cama del chico más lindo. Él durmió con su sobrino, pero nos quedamos charlando y tomando Nesquik hasta tarde. Al día siguiente trataba de recordar su cara y no podía, sólo tenía una sensación rara de cómo me miraba, cómo hablaba, cuánto me había gustado. Con eso me alcanzaba.
Derrotada y el plan looser acepté la invitación de mi amigo C y su novia para ir al cine. Era domingo 16 de enero y ya estaba oscuro. Esa tarde habíamos estado haciendo mi CV para comenzar la búsqueda y captura urgente de trabajo porque la situación comenzaba a ser bastante desesperada. Buscaba una excusa para tomar una decisión. No importaba cuál, pero costaba decidirse. Acá/Allá (aquí/allí), Si/No, Valiente/Cobarde, o dedicarse a la prostitución en zapatillas Puma.
Entonces mañana es otro día, y nos vamos al cine a ver la última de Ken Loach (elegida por el desconocido amigo de C). Llego y en el tumulto lo veo. Lo veo pero no retengo la información. Veo una barba de días, veo ojos azules. Veo pelo oscuro con algunas canas. Escucho un acento fuerte, diferente al de mis nuevos amigos huertanos. Entramos, ya está oscuro. La película no es muy buena, pero me distrae. A la salida vamos a comer una pizza de parados y ya lo veo mejor. Me gusta físicamente, pero me gusta más cómo me habla. Como *Imanol Arias*, le dije a mi amiga Indi después. Y yo amaba a Ladislao, entonces cómo me voy a resistir. Comemos pizza en la vereda, y después nos vamos a un pub. Ahí se suma más gente, pero nos sentamos en un box, estratégicamente juntos. Yo en el rincón contra la ventana y él al lado mío. Estudió matemáticas en Valladolid, pero no terminó; trabaja en la Universidad, aunque sospecha que cualquier día de estos se dan cuenta de que no tiene la más puta idea de lo que hace y lo echan. Le gusta leer, ir al cine y fantasea con viajar por Latinoamérica. Hablamos de Arlt, Buenos Aires e historia argentina. No puede creer que estudié Historia y que sea ‘normal’. Le gustan mis zapatillas, dice, aunque semanas después confesó que no entendía cómo se enamoró de mí con ese abrigo horrendo y los Levis’ con las botamangas arremangadas. Pero esas cosas pasan,y esa noche nos reímos, charlamos, y por primera vez en 4 semanas ya no me sentí triste. Mi amigo C quería dormir con su chica en el depto donde yo estaba parando y como había una sola cama me ubicó con alguno de sus amigos. Luis vivía en un monoambiente que estaba muy desordenado, dijo. El Manchego vivía con su hermana y su cuñado en una casa grande, y tenían una cama extra. No pregunten cómo, pero a las 3 horas de conocerlo me fui a dormir a la cama del chico más lindo. Él durmió con su sobrino, pero nos quedamos charlando y tomando Nesquik hasta tarde. Al día siguiente trataba de recordar su cara y no podía, sólo tenía una sensación rara de cómo me miraba, cómo hablaba, cuánto me había gustado. Con eso me alcanzaba.
martes, enero 15, 2008
Efemérides
Porque es lo único que nos queda en estos días de enero.
Hace tres años llegué a Murcia. Derrotada, después de una mala experiencia en Barna, una semana en el limbo de Castellón, y quince días de sana-sana en casa de mi amiga Francesca (alias mi-hada-madrina, a.k.a. zamarreame-nena).
Entre el avión y La Huerta pasó exactamente un mes. Y al final caí que Juani tenía razón.
Aunque sólo califica de conocido de mucho tiempo, ex amor imposible de una amiga del colegio, amigo de un ex amor imposible mío, y que me ha visto en mis situaciones más patéticas (e.g. en bombacha tomando agua en la mesada de su casa, cortejando a su amigo un sábado a las 5am, saliendo de la habitación a las 8am con cara de yo no fui y atajándome sus ‘esta mañana no me preparaste el desayuno!’ al lado de gente que no debía saber de mis incursiones non sanctas a su piso compartido). Casi una amiga digamos. Y todo esto para decir que unos días antes de irme a Barcelona, me lo encontré en una fiesta y me dio el mejor consejo: El primer mes va a salir todo mal. Todo lo que tenía que salir mal te va a salir peor.Pero no te asustes, que el día 30 las cosas van a empezar a funcionar.
Y el chico tenía razón.
Un poco deprimida y después de tirar la moneda, descartar Bilbao y llamar a uno de los amigos de Juani & mi ex-nada terminé en Murcia. Era el día 30 y estaba jugándome la última carta, que parecía un cuatro de copas más que otra cosa. Y al final el falta envido salió bien. Ese sábado mi amigo C me recogió (ja) en la estación de autobuses. C después me contó que me reconoció por la cara de pánico, porque hasta ese entonces no nos habíamos visto nunca. Me fui a su depto (en obra), esa noche salí con él y su novia, estuvimos en una fiesta y conocí a más gente. Oficialmente empecé a buscar trabajo, aunque no sabía muy bien qué quería hacer. Todo el día sonaba el ¿me quedo? ¿me voy? en mi cabeza y si no me volví loca era porque sabía que tenía que resolver cosas, hacer que los 50 euros que me quedaban en el bolsillo no se acabaran rápido y conseguir la manera de subsistir antes de que La Huerta me tragara. O que tuviera que comprar un pasaje a Madrid con la Visa de Padre, cambiar la fecha del vuelo y pasar el resto del verano en La Plata leyendo Cosmopolitan en la pileta de Lucha, lamentando la aventura fallida (los ahorros de un año de mucho trabajo) y la vuelta al Colegio de Niños Ricos con Tristeza.
Entonces llegó el trabajo, llegó mi amiga Katya y encontré a El Manchego.
Y al final tan mal no salió.
Hace tres años llegué a Murcia. Derrotada, después de una mala experiencia en Barna, una semana en el limbo de Castellón, y quince días de sana-sana en casa de mi amiga Francesca (alias mi-hada-madrina, a.k.a. zamarreame-nena).
Entre el avión y La Huerta pasó exactamente un mes. Y al final caí que Juani tenía razón.
Aunque sólo califica de conocido de mucho tiempo, ex amor imposible de una amiga del colegio, amigo de un ex amor imposible mío, y que me ha visto en mis situaciones más patéticas (e.g. en bombacha tomando agua en la mesada de su casa, cortejando a su amigo un sábado a las 5am, saliendo de la habitación a las 8am con cara de yo no fui y atajándome sus ‘esta mañana no me preparaste el desayuno!’ al lado de gente que no debía saber de mis incursiones non sanctas a su piso compartido). Casi una amiga digamos. Y todo esto para decir que unos días antes de irme a Barcelona, me lo encontré en una fiesta y me dio el mejor consejo: El primer mes va a salir todo mal. Todo lo que tenía que salir mal te va a salir peor.Pero no te asustes, que el día 30 las cosas van a empezar a funcionar.
Y el chico tenía razón.
Un poco deprimida y después de tirar la moneda, descartar Bilbao y llamar a uno de los amigos de Juani & mi ex-nada terminé en Murcia. Era el día 30 y estaba jugándome la última carta, que parecía un cuatro de copas más que otra cosa. Y al final el falta envido salió bien. Ese sábado mi amigo C me recogió (ja) en la estación de autobuses. C después me contó que me reconoció por la cara de pánico, porque hasta ese entonces no nos habíamos visto nunca. Me fui a su depto (en obra), esa noche salí con él y su novia, estuvimos en una fiesta y conocí a más gente. Oficialmente empecé a buscar trabajo, aunque no sabía muy bien qué quería hacer. Todo el día sonaba el ¿me quedo? ¿me voy? en mi cabeza y si no me volví loca era porque sabía que tenía que resolver cosas, hacer que los 50 euros que me quedaban en el bolsillo no se acabaran rápido y conseguir la manera de subsistir antes de que La Huerta me tragara. O que tuviera que comprar un pasaje a Madrid con la Visa de Padre, cambiar la fecha del vuelo y pasar el resto del verano en La Plata leyendo Cosmopolitan en la pileta de Lucha, lamentando la aventura fallida (los ahorros de un año de mucho trabajo) y la vuelta al Colegio de Niños Ricos con Tristeza.
Entonces llegó el trabajo, llegó mi amiga Katya y encontré a El Manchego.
Y al final tan mal no salió.
lunes, enero 14, 2008
Shock!
El sábado partimos de vacaciones, postergadas por el accidente manchego.
Nada, que me acabo de enterar. Nena, te vas el sábado. Onda que tengo que meter mi espíritu, cosas para 2 en una mochila enorme que changaré por los caminos de la vida junto con el Renguito y su muleta amiga, y caer que en 4 días estoy cubaneando.
Que lo tiró.
Nada, que me acabo de enterar. Nena, te vas el sábado. Onda que tengo que meter mi espíritu, cosas para 2 en una mochila enorme que changaré por los caminos de la vida junto con el Renguito y su muleta amiga, y caer que en 4 días estoy cubaneando.
Que lo tiró.
Monenado
O haciendo la GranMaggie, que viene a ser la même chose.
Todo el fin de semana estudiando. A veces más, a veces menos por interrupciones varias y agradecidas. No me creo ni yo que podré retomar el ritmo de estudio que tenía hace unos años, antes de terminar historia. Pero El Manchego motiva, pone actitud y nos hace arroz con verduras y mariscos para comer porque estudié todo el sábado y la mañana del domingo como una campeona. Y su fascinación por Juan Luis Guerra me hace reír mientras trato de retener la crisis del siglo XVII (pero no me pidan el Debate Brenner, porque estoy al horno). Escribo, extraño el papel rayado grueso que usaba para tomar apuntes y las hojas enormes para hacer los gráficos. No puedo escribir en hojas de papel velado pegado a la pared porque acá no existe y las paredes están terminadas con esas gotitas horrendas típicas de depto alquilado. A veces le cuento a mi chico sobre mis obsesivas técnicas de estudio y me dice que le doy mucho miedo. Soy una friki de cuidado sentencia. Tipo que si me hubiera encontrado en un pasillo de humanidades circa 1997 nunca hubiera habido enganche (entre otras cosas porque él se dedicaba a los bares vallisoletanos más que a las decadentes universidades públicas argentinas). Menos mal que vamos dejando las neurosis –o las neurosis nos van abandonando. Supongo que con un límite de 20kg. para el equipaje no da para mucho. Y nos conformamos con monear.
Todo el fin de semana estudiando. A veces más, a veces menos por interrupciones varias y agradecidas. No me creo ni yo que podré retomar el ritmo de estudio que tenía hace unos años, antes de terminar historia. Pero El Manchego motiva, pone actitud y nos hace arroz con verduras y mariscos para comer porque estudié todo el sábado y la mañana del domingo como una campeona. Y su fascinación por Juan Luis Guerra me hace reír mientras trato de retener la crisis del siglo XVII (pero no me pidan el Debate Brenner, porque estoy al horno). Escribo, extraño el papel rayado grueso que usaba para tomar apuntes y las hojas enormes para hacer los gráficos. No puedo escribir en hojas de papel velado pegado a la pared porque acá no existe y las paredes están terminadas con esas gotitas horrendas típicas de depto alquilado. A veces le cuento a mi chico sobre mis obsesivas técnicas de estudio y me dice que le doy mucho miedo. Soy una friki de cuidado sentencia. Tipo que si me hubiera encontrado en un pasillo de humanidades circa 1997 nunca hubiera habido enganche (entre otras cosas porque él se dedicaba a los bares vallisoletanos más que a las decadentes universidades públicas argentinas). Menos mal que vamos dejando las neurosis –o las neurosis nos van abandonando. Supongo que con un límite de 20kg. para el equipaje no da para mucho. Y nos conformamos con monear.
jueves, enero 10, 2008
Sección Neonatología
Tercer Subsuelo. A lo Dante.
Luisilla para Abril.
Sole para Septiembre.
Y esas son las de los últimos veinte días.
Loco, paren... ¿no tienen tele en casa?
Update: el de Luisilla viene en Mayo (un mes no es diferencia, que lo sepas amiga)
Luisilla para Abril.
Sole para Septiembre.
Y esas son las de los últimos veinte días.
Loco, paren... ¿no tienen tele en casa?
Update: el de Luisilla viene en Mayo (un mes no es diferencia, que lo sepas amiga)
martes, enero 08, 2008
Él dijo, Ella dijo (IV)

[Con la tele encendida]
Él: Ahí tienes a tu amada Carla Bruni… je.
Ella: Ay, cambiá. Me deprime. Mucho.
Él: Ahí la tienes, paseando con el Sarkozy ése.
Ella: Me deprime. Es como si estuviera paseando con M*n*m, con las patillas al viento.
Él: Me mata su chándal (jogging)
Ella: Quéhijode… pasea con CB del brazo y en jogging. [a la tele] No podés Sarko, ¡¡¡no podés!!!
Él: Creo que por el chándal me cae bien. La Bruni y el Chándal. No cualquiera, eh?
lunes, enero 07, 2008
8 personales
Creo que ya conté algunas otras cosas, pero como lo pidió Chili, acá van:
1. No me gustan Las Fiestas. Nada de nada.
2. Hay días que me levanto y no tengo idea dónde estoy. Onda, podría ser LP, La Huerta o Marte. Hasta que El Manchego me devuelve a la realidad.
3. Si querés matarme de un disgusto invitame a una fritanga. O regalame una freidora.
4. No soy de vida familiar. Me cuesta. Y no es por mi familia, o la familia en la que me toque performear, es el combo estar-estar-hablar-gritarse-pelearse-quererse-odiarse-reconciliarse-hablar/mal/de/los/demás-opinar/de/vidas/ajenas-bancarse porquenoquedaotra. Los agrupamientos por ADN son contrarios a la buena convivencia.
5. Cuando tenía 12 años mi amor imposible era un cocinero. Diez años después la cosa no había cambiado, excepto que el cocinero era otro.
6. Cuando estoy idiota, mi máxima aspiración es ser una mantenida. Con plata, eso sí. Y de repente la feminista que hay en mí, se despierta y tiene ganas de agarrame a cachetadas.
7. Dudo de mí misma. Todo el tiempo.
8. Uso el estudio para muchas cosas. Como excusa es la más vergonzante de todas ellas.
1. No me gustan Las Fiestas. Nada de nada.
2. Hay días que me levanto y no tengo idea dónde estoy. Onda, podría ser LP, La Huerta o Marte. Hasta que El Manchego me devuelve a la realidad.
3. Si querés matarme de un disgusto invitame a una fritanga. O regalame una freidora.
4. No soy de vida familiar. Me cuesta. Y no es por mi familia, o la familia en la que me toque performear, es el combo estar-estar-hablar-gritarse-pelearse-quererse-odiarse-reconciliarse-hablar/mal/de/los/demás-opinar/de/vidas/ajenas-bancarse porquenoquedaotra. Los agrupamientos por ADN son contrarios a la buena convivencia.
5. Cuando tenía 12 años mi amor imposible era un cocinero. Diez años después la cosa no había cambiado, excepto que el cocinero era otro.
6. Cuando estoy idiota, mi máxima aspiración es ser una mantenida. Con plata, eso sí. Y de repente la feminista que hay en mí, se despierta y tiene ganas de agarrame a cachetadas.
7. Dudo de mí misma. Todo el tiempo.
8. Uso el estudio para muchas cosas. Como excusa es la más vergonzante de todas ellas.
viernes, enero 04, 2008
Estado de la Cuestión
Pasaron las Fietsas.
Pasó Londres.
Pasó el encuentro hermanil con sus sesiones de 'autofoto'.
Pasó el enfado nuestro de cada fin de semana.
Pasó el catch-up con Fran (alias, mi hada madrina)
Pasó el 31 manchego (la Señora se pasó).
Pasó el regreso a casa, previas 'paradas técnicas' a saludar a cuñada, a comprar 'Miguelitos de la Roda'.
Pasó la vuelta al curre, y sin aumento de sueldo a la vista.
Pasó la lluvia, el frío y el virus que me tuvo dada vuelta todo un día con su noche.
Y ya cansada de que este año haya empezado medio para la mona, vamos a ponerle un poco de alegría, aunque enero con frío es irremontable.
Pasó Londres.
Pasó el encuentro hermanil con sus sesiones de 'autofoto'.
Pasó el enfado nuestro de cada fin de semana.
Pasó el catch-up con Fran (alias, mi hada madrina)
Pasó el 31 manchego (la Señora se pasó).
Pasó el regreso a casa, previas 'paradas técnicas' a saludar a cuñada, a comprar 'Miguelitos de la Roda'.
Pasó la vuelta al curre, y sin aumento de sueldo a la vista.
Pasó la lluvia, el frío y el virus que me tuvo dada vuelta todo un día con su noche.
Y ya cansada de que este año haya empezado medio para la mona, vamos a ponerle un poco de alegría, aunque enero con frío es irremontable.
miércoles, enero 02, 2008
Año Impar/ Año Par
No sé proponerme cosas.
Mis propósitos duran menos que… menos que nada, porque no duran.
Enuncio y olvido, enuncio y olvido.
Y a otra cosa, mariposa.
En el Año Impar pasaron muchas cosas:
yoga
el portazo (muy a lo Pimpinela, debo admitirlo)
la mudanza a depto nuevo
la mudanza los dos solos (que también fue novedad)
cama nueva
viajes varios (Pamplona, playa, Extremadura, Argentina, Londres, Madrid infinidad de veces)
estudio otra vez, con miras a concursar
mucho trabajo
pero mucho mucho trabajo
tareas del hogar varias
nuevas comidas, nuevas recetas
mucha vida familiar, acá y allá
visitas de hermanas, amigos y conocidos
mucho sobrineo de la huerta
mucho sobrino-amiguil recién aterrizado (Hipólito, Olivia1, Olivia2, Manuel, Emma, Tomás)
una tibia fisurada
vida Manchega
Tambien hubo cosas que no pasaron, eh?
correr día por medio
sol desde que empezó el otoño. Maldita orientación norte.
ni el carnet, ni auto, ni aprendimos a manejar el scooter.
voluntad para estudiar
voluntad para hacer muchas cosas que quedaron en el ‘debe’
el viaje a Cuba (que sea cuando Dios quiera)
Y en el Año Par habrá cosas que pasarán
nueva mudanza
viaje a Cuba (si?)
y a muchos lugares más (porque decidimos que trabajamos para viajar. Nada más)
más vida de amigos; cortar un poco con la onda Kung-Fu de estos últimos meses.
muchos más sobrinos-amiguiles (los de Luisilla, Marieta, Juliette, Verito)
concurso (vuelta al cole?)
correr
y musho musho amor.
Disclaimer: No nos gustan los números pares, pero vista la inevitabilidad del '08 le vamos a poner mucha actitud.
Mis propósitos duran menos que… menos que nada, porque no duran.
Enuncio y olvido, enuncio y olvido.
Y a otra cosa, mariposa.
En el Año Impar pasaron muchas cosas:
yoga
el portazo (muy a lo Pimpinela, debo admitirlo)
la mudanza a depto nuevo
la mudanza los dos solos (que también fue novedad)
cama nueva
viajes varios (Pamplona, playa, Extremadura, Argentina, Londres, Madrid infinidad de veces)
estudio otra vez, con miras a concursar
mucho trabajo
pero mucho mucho trabajo
tareas del hogar varias
nuevas comidas, nuevas recetas
mucha vida familiar, acá y allá
visitas de hermanas, amigos y conocidos
mucho sobrineo de la huerta
mucho sobrino-amiguil recién aterrizado (Hipólito, Olivia1, Olivia2, Manuel, Emma, Tomás)
una tibia fisurada
vida Manchega
Tambien hubo cosas que no pasaron, eh?
correr día por medio
sol desde que empezó el otoño. Maldita orientación norte.
ni el carnet, ni auto, ni aprendimos a manejar el scooter.
voluntad para estudiar
voluntad para hacer muchas cosas que quedaron en el ‘debe’
el viaje a Cuba (que sea cuando Dios quiera)
Y en el Año Par habrá cosas que pasarán
nueva mudanza
viaje a Cuba (si?)
y a muchos lugares más (porque decidimos que trabajamos para viajar. Nada más)
más vida de amigos; cortar un poco con la onda Kung-Fu de estos últimos meses.
muchos más sobrinos-amiguiles (los de Luisilla, Marieta, Juliette, Verito)
concurso (vuelta al cole?)
correr
y musho musho amor.
Disclaimer: No nos gustan los números pares, pero vista la inevitabilidad del '08 le vamos a poner mucha actitud.

