viernes, febrero 29, 2008

... y evidentemente Maggie no tiene idea

Ayer llamo a media mañana en son de paz, digamos. Porque en el Hemisferio Norte soy una chica zen, conciliadora, paciente, amorosa, cándida y (sobre todo) fácil.
Cariño esto, Cariño aquello. Que te echo de menos y qué ganas de comer contigo -cuando dice contigo suena LuisMiguel con traje, dientes separados y pelo cortito. Además de todas las características propias de mi personalidad líquida, en el HN tengo toques cercanos al romanticismo de lo más kitsch. No llego a un Happy Valentine's Day (Por Dior!), pero debo admitir ciertas tendencias a lo empalagoso, que incluyen declaraciones de amor infinito, una exótica fidelidad y ganas ciegas de hagamos vida de conejos.
Y entonces no se nos ocurre mejor idea que vivamos juntos como conejos o como dos tórtolos enamorados, porque te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro y más que a al madre mía. Me encanta todo de vos, tus besos y tus calzoncillos tirados al lado de la puerta del baño, tu sonrisa de Buen Día Alegría! (maldita la hora que vió Soy Tu Fan) y tu amor incondicional hacia Los Soprano.
Porque una no puede ser genial todos los días.

jueves, febrero 28, 2008

Woody knew better



Al final él tenía razón. No, no era 'razón'. La tenía clara. Muy. Pero MUY (con mayúsculas, bold & italics).

Son días como estos en los que pienso que quiero un parque muy grande de por medio, para saludarnos de ventana a ventana y dormir en camas separadas.

Hay días en que la convivencia lo jodetodo.

lunes, febrero 25, 2008

Muffins Mágicos



A esta altura del partido no se puede confiar en el inconsciente. Ya no se puede siquiera intentar descifrar qué hay en ese umbral que nos enloquece el sueño, nos hace dormir mal y encima nos despierta lleno de preguntas al grito de ¿Qué m***** quiere decir todo eso?

El viernes pasado fuimos con El Manchego a la Filmoteca a ver Cat People, oportunidad única de ver en pantalla grande y en versión original una de las películas que Molina relata a Valentín en el Beso de la Mujer Araña de Manuel Puig. Cuestión que fuimos a ver la película, la pasamos genial y cuando salimos fuimos a comer un pincho. De postre nos cruzamos a Häagen y me desquité de una semana de ensalada y fruta. Marchó un muffin de chocolate con chocolate con amaretto caliente por encima. Si, una bomba calórica y muy empalagosa. Después caminamos, nos reímos, y nos fuimos a casa como dos boas constrictor a dormir y digerir la noche.

A la mañana siguiente me levanté para estudiar y mientras leía a Renfrew & Bahn empecé a recordar que la noche anterior había soñado con varias cosas, a saber:
- El Cholo Simeone & Señora;
- Mi amiga Gaby y su blog (que no tiene), en el que posteaba fotos del mural que en tonos celeste, lavanda y azul había pintado en su depto;
- Mi amiga Vicky Nomde llorando porque cumplía 31 años y todos los demás teníamos 'sólo' 28;
- Sexo en un sillón con conocido escritor (y no pienso decir quién);
- Yo aconsejando a unas señoras de Berisso sobre qué podían hacer en una casa vieja, por ejemplo poner un restaurant de nueva cocina, estilo el Bulli de Ferrán Adriá. Y les recomendaba que instalaran un asensor en el local "porque la gente no va a querer subir por escalera".

Creo que la culpa es de los muffins. Quiero pensarlo, porque de no ser así no me va a quedar otra que alquilar a Alejandro (a.k.a. El Pancho) (mi ex analista), comprarle un ticket de Iberia y traermelo a La Huerta por una temporada.

viernes, febrero 22, 2008

Hoy se casa Pollo


Hay fiesta en el gallinero!
Felicidades Polli!

jueves, febrero 21, 2008

Para la UCI (*)

No hay derecho.
Odio tener un chico tan encantador que, sabiendo que en junio son los exámenes (**) que me parten al medio la vida -y en eso soy tremendista, para mí todos los exámenes me parten la vida, ya sean de análisis gramatical en 5º grado, química de 4º año o Historia Argentina II con Girbal. Y él, tan alegre, me llama un jueves a las 10.30 de la mañana con programa de 4 dias en Semana Santa. Dale, París o Lisboa. Nos vamos el sábado y volvemos el martes, así estudias de miércoles a viernes. Dale Monita. Y no, no me quiero ir 10 días con mis amigos ni a Estambul, ni a Marruecos ni a ningún lado. 4 días en París contigo, cariño. Y yo digo no no no y no, no me podés hacer esto, sabés que tengo que estudiar, que son 60 temas y nada más leí un par. Que no. NO.

Diagnóstico confirmado: sufro de un cuadro severo de subnormalidad profunda (de 3º grado, esto es irreversible).

Vamos a cerrar el kiosco y que el último apague la luz.

(*) UCI= Terapia Intensiva.
(**) concurso para trabajar de profesora de historia en la Madre Patria.

martes, febrero 19, 2008

Él dijo, ella dijo (V)

Esto no tiene nada que ver con Cuba. Pero no lo podía dejar escapar así como así.

En el living [salón], mientras en la tele ponen algo de Paul Potts [léase Pól Póts].

Ella: Dios, L**** (1) escucha a Paul Potts cantar “Nessun dorma” de Puccini y se le caen las lágrimas. Es capaz de verlo en youtube 7 veces seguidas y moquear como una descosida.
El: ¡No me jodas!
Ella: Seee. Es que L**** es fan de todo eso de toda la vida. A ella le gustan el drama, la emoción, y el patinaje artístico… de chica soñaba con ser como la protagonista de Castillos de Hielo.
El: L**** está como una chota(2). Pero… ¿me decís que le gusta escucharlo cantar ópera?
Ella: No entiendo cómo se emociona con ese gordito panza de leche.
El: ¿Gordito? Si era un chino (3) escuálido y feo…
Ella: Paul Potts, cariño, Paul Potts.
El: Ahhh… me imaginaba a Pol Pot cantando Puccini y algo no me cerraba.

(1) amiga de identidad reservada. Para preservar su buen nombre, vamos.
(2) como un Plumero; e.g. Esther Goris.
(3) para El Manchego, chino viene a ser un genérico de asiático.

lunes, febrero 18, 2008

Con azúcar, por favor.


Pero lo del azúcar es una obviedad, si consideramos que estamos en La Habana.
En casa tomo té. Negro, verde, rojo, con limón, leche, afrutado. O manzanilla, tilo, poleo-menta, mate cocido. Antes de viajar todo lo que pasaba por mi taza venía en bolsita.
Pero en la isla es imposible dar con un té que tenga sabor a té. La única vez que lo intenté no supe bien lo que estaba tomando y después de 3 segundos me rendí al aroma que venía de la taza de mi compañero. Café, café y más café. Pasé 2 semanas a café: solo, con leche, cortado. Sólo quería sentir su sabor a la mañana y a la tardecita, después de un día agotador. Mi excusa era que no había te ni nada que me gustara, pero la verdad es que sólo quería que fuera la hora del desayuno para probar un café 'de verdad', no como el agua marrón que en la Madre Patria suelen llamar con el mismo nombre. Una taza cad amañana me daba un sacudón y me preparaba para salir. Lo tomaba con mucho azúcar, que es como lo preparan los cubanos, y no me importaba mezclarlo con fruta (guayaba, papaya, melón, piña), huevos revueltos, pan y un poco de jugo. Todo con tal de tirar hasta las 2 o 3, que comíamos. Cuando volvía de la playa, ya de noche, me tomaba un café con leche con croissants sólo para revivir las súper meriendas de la parada 27, esa sensación de día de playa y medialunas del Mago. De a ratos me hacía la caprichosa, Manchego quiero mate en la playa, y esas idioteces tan típicas de mí. Y ahora que estoy de regreso con el arsenal en bolsita extraño esas tazas enormes. No sirve tener café *Cubana* del free shop, no es lo mismo. Ya no quiero tomar café, yo quiero tomar-café-en-Cuba. Qué viva.

jueves, febrero 14, 2008

Socialismo a la cubana ó viviendo con Oz



No tengo muy claro qué contar sobre Cuba. Vamos, que vi cosas a montones, lugares y gente, caminé, caminé y caminé. Y tambien pachorrée (tampoco me voy a hacer la Gran Mochilera). Pero a lo largo de esas semanas en la isla hubo algo que me llamó la atención. Pocos hablaban de Fidel -las conversaciones eran más que nada monólogos ad hoc para satisfacer la curiosidad del turista ávido de exotismo político-; otros pocos hacían referencia al Che -inevitable comentario cuando se enteraban que era argentina-, pero en un tono más stencil Hasta-la-Victoria-Siempre-Revolución-o-Muerte-Venceremos! que en términos políticos, ideológicos o militares; y prácticamente nadie hablaba de política, socialismo o el Hombre Nuevo. Sin embargo, muchas veces nos encontrábamos con El Dueño de Todo Esto: el Estado.
El Estado, cual Mago de Oz, está en todas partes, puesto que todo lo ve, todo lo sabe. No te comas una vaca, aunque la hayas criado desde que nació, porque pueden caerte 7 años en la cárcel ("la carne de res da mucha sombra", dicen en el campo). Si necesitás ropa, cupones para el pan, autorizaciones o 'papeletas', ahí estará el Gran Proveedor. De más está decir que somos partidarios del Estado de Bienestar, la economía de carácter redistributivo, y demás rasgos de la Buena Conciencia Progresista, pero no dejó de asombrarnos el carácter casi mágico que los cubanos confieren al Dueño de Todo Esto.
Nada, fue una de las tantas cosas que la cientista social que vive encerrada en este cuerpito gentil (devorador de flanes Lolita) pensó durante esas semanas.

miércoles, febrero 13, 2008

Aterrizando

Créase o no, esta vez el aterrizaje fue más lento que en otras oportunidades. tardamos en llegar a La Huerta, a pesar del frío, a pesar del choque cultural. Ya no sé de dónde soy, ni se de dónde vengo. La Habana es Latinoamérica, pero me siento tan extraña como en el Norte. Camino, miro, escucho, huelo. No tengo IPod, sólo escucho voces, ruidos. Casi no saco fotos, intento guardar los colores y las formas en mi cabeza. No dejo que nada medie entre la ciudad y yo. Bueno, quizás las observaciones de mi chico, completamente rendido ante La Habana. Fueron 8 días arriba-abajo, Vedado-Habana Vieja, Malecón-Habana Centro, Allende-Zanja, rampeando por la 23. Intentamos ser parte de la ciudad, que nos aceptara a pesar de que nuesta cara nos delataba. Adoptamos rutinas (a la mañana tortilla y jugo de guayaba; al mediodía necesito un mojito), y encontramos lugares preferidos para sentarnos a ver la gente pasar. Intentamos sentirnos viajeros, nos negábamos a ser meros turistas.
Y se acabó la huelga de escritores.

Estamos de regreso.

martes, febrero 12, 2008

Por el Malecón





El Siglo de las Luces

En esta casa de Habana Vieja dicen se inspiró Alejo Carpentier para escribir El Siglo de las Luces.







Habaneando (VII)











lunes, febrero 11, 2008

Habaneando (VI)







viernes, febrero 08, 2008

Habaneando (V)

Don Blogger se niega a subir las fotos.
Disculpen las molestias.

jueves, febrero 07, 2008

Habaneando (IV)












Habaneando (III)











miércoles, febrero 06, 2008

Habanenado (II)









Habaneando