Somos todos catalans
Anoche nos juntamos en casa a ver la final de la Champions (éramos 15 contando al sobrino-to-be) . Después de sufrir un poco (tendrían que haber visto las caras de Tomás!) el Barça ganó la final y Maggie los merengues. Habíamos hecho una apuesta y yo gané con el Barça campeón 2-1. clara apostó lo mismo, pero doné mis merengues para ella y mi futuro sobrino (a ver si le sale hiperkinético!!!). La comilona de merengues va aser este finde en Villarrobledo, pero yo no voy porque tengo que estudiar. Y los buitres ya están rondando, pedigüeñeando (?) el festín.
La banda (incluídos los del Madrid) se fueron de festejo y yo me fui a dormir, muerta de tantas emociones. Es la primera vez en mil años que miro un partido de fútbol, pero como se imaginarán el espectáculo estaba más en los caretos de El Manchego que sufría con sólo pensar que el Barça puede ser campeón como lo fue el equipo ese de merengones 9 veces. Y las caras de Tomás, que sufrió la primera mitad, que parecía que estaba pariento a Tomasito (de casi 2 años) del dolor...
Lo peor fue el zafarrancho de comida: papitas, maní (cacahuetes), chizos (que aca se llaman distinto), todo tipo de porquerías sintéticas, galletitas parecidas a las Rex (hummm, me comí medio paquete yo sola), pizza, aceitunas, mejillones al escabeche, coca&cerveza. Yo me quise hacer la light despues de ir al gym y me comi una manzana, peor después le entré a las mini-Rex que me las tuvieron que sacar porque me las terminaba yo sola. A quién engaño con mis conductas pseudo-naturales?
Hubo postre sólo para elegidos, y algunos se fueron a dormir con el sabor de la derrota (que poética que estoy).
Acá en Murcia no quieren nada a los catalanes, pero por los festejos que hubo (pirotecnia incluida) o una de dos: o hay gusto por el buen fútbol o aca nos están invadiendo sigilosamente y en cualquier momento empezamos a comer butifarra.
Un festejo sin el Obelisco no parece festejo, porque las Ramblas de Barcelona son lindas, pero no dan para el festejo futbolero. Son como muy... civilizadas.
La banda (incluídos los del Madrid) se fueron de festejo y yo me fui a dormir, muerta de tantas emociones. Es la primera vez en mil años que miro un partido de fútbol, pero como se imaginarán el espectáculo estaba más en los caretos de El Manchego que sufría con sólo pensar que el Barça puede ser campeón como lo fue el equipo ese de merengones 9 veces. Y las caras de Tomás, que sufrió la primera mitad, que parecía que estaba pariento a Tomasito (de casi 2 años) del dolor...
Lo peor fue el zafarrancho de comida: papitas, maní (cacahuetes), chizos (que aca se llaman distinto), todo tipo de porquerías sintéticas, galletitas parecidas a las Rex (hummm, me comí medio paquete yo sola), pizza, aceitunas, mejillones al escabeche, coca&cerveza. Yo me quise hacer la light despues de ir al gym y me comi una manzana, peor después le entré a las mini-Rex que me las tuvieron que sacar porque me las terminaba yo sola. A quién engaño con mis conductas pseudo-naturales?
Hubo postre sólo para elegidos, y algunos se fueron a dormir con el sabor de la derrota (que poética que estoy).
Acá en Murcia no quieren nada a los catalanes, pero por los festejos que hubo (pirotecnia incluida) o una de dos: o hay gusto por el buen fútbol o aca nos están invadiendo sigilosamente y en cualquier momento empezamos a comer butifarra.
Un festejo sin el Obelisco no parece festejo, porque las Ramblas de Barcelona son lindas, pero no dan para el festejo futbolero. Son como muy... civilizadas.


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