jueves, julio 20, 2006

Dia de ...

A veces me pregunto para qué está el día de los amigos.

No creo que ir a una comida o a cualquier lugar público (que probablemente esté hasta la bola porque ya nadie es muy original) te haga mejor amigo de alguien. O le demuestre a alguien que sos su amigo.

Siempre pensé que alguien es tu amigo precisamente porque te quiere ver un día que no es el 20/7. O que te llama sin razón aparente (aunque confieso que el que no llama para mi cumpleaños va directo a la lista negra). Y que quiere hacer 'nada' con vos.
Me divierte mil veces más estar en casa, tirada en el piso de la galería (en verano) o el estudio (en invierno) tomando algo y charlando, mirando tele y comentando boludeces, o comiendo algo en la cocina de casa que ir a un restó-top, al bar donde van todos (para ver y ser vistos, claro) o al evento al que no se puede faltar.

He pasado días del amigo horribles con gente que nunca me interesó estar (y que a lo sumo la mitad calificaban de 'conocidos de demasidos años'), porque si no iba 'quedaba mal'.
He pasado días del amigo en lugares donde no pude comer porque la cocina había colapsado para hacer un puto lomito.
He pasado días del amigo con gente que venía de estar junta varios días y que no me había participado de la salida. Y tuve que escuchar todas las gansadas que pasaron (y en las que no participé).
He pasado el día del amigo en la puerta de Braders (reducto-de-lo-peor-platense) porque la mayoría entraba y los demás no pudimos (habia 300 personas dentro y 2000 afuera apretando la puerta), pero como lo importante para los demás era 'estar adentro', me fui a comprar un helado y a mirar una película a casa.
He pasado el día del amigo en casa de una barra que no era la mía y fue (probablemente) el mejor día del amigo de mi vida. En 2004. Con mi barra 'de la vida', la de 'la vida' de mi hermana y un rejunte más que pegó muy bien. Y había chocotorta.
He pasado el día del amigo con mi amiga Matu en la calle riéndonos a los gritos mientras esperábamos su bondi (que no llegaba más, gracias señor 307) porque no teníamos tiempo de ir a tomar algo (o no teníamos plata). O quizás no fue un 20/7, pero eso es un día del amigo. E incluso un momento Kodak.

Odio los amigos de cumpleaños, casamientos (te invito porque 'no puedo no invitarte', y porque quiero más regalos), vacaciones (esos que están más solos que Kung-Fu y para asegurarse las vacaciones a mediados de noviembre ya retornan al redil y se prenden en cualquier progarama aunque nadie les haya pasado invitación alguna), de regalos de 10 pesos cada uno/a, de 'seamos más así dividimos los gastos', o de 'me subo a tu auto y llevame a casa q vivo en la china'.

En fin, que feliz día para todos mis amigos de verdad, y acuerdense que si los quiero de verdad, difícilmente pase el 20/7 con ustedes.

Que la pasen lindo con sus amigos, less is more, y huyan de reuniones de gente a la que no llamarían para contarles nada importante de sus vidas.

Nota del autor: me he permitido ciertas licencias poéticas y narrativas para esta entrada.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio