De pic-nic

Ayer a la noche le preparé el almuerzo a El Manchego, porque hoy come en el trabajo. Sandwiches de pechuga de pollo grillé, con tomate y queso, en pan integral. Después de humedecer el pan con el jugo y la pulpa de un tomate, ubiqué las todajas de queso, tomate, y las pechugas y los envolví en papel plateado, los puse en una bolsita con yogures de durazno y fruta y después de cerrar la heladera me sentí Wilma Picapiedra. De más está decir que mi próxima adquisición será una cajita de esas de lata para el lunch de mi muchachete. Como la de Buck Rogers que teníamos en casa y por la que nos peleábamos el día de la primavera para llevar las cosas del pic-nic.
UHHH, ahora me dio bajón de cajita de lata de Buck Rogers en el siglo XXIII (era el siglo XXIII o XXV?). Era una de estas latitas con relieve, el termito y el enganche de alambre para que no se volcara el termo y mojara todo. Cosa que sucedía el 99% de las veces.
Lauris se empeñaba en preparar unos sandwichitos de pan Fargo (blanco, no había modernidades como pan integral o de centeno), que siempre estaba seco (sería porque -al día de hoy- lo guarda en la heladera?). Aunque ella los envolviera primorosamente en servilletas y los guardara en un tupper. Y yo sacaba los cuadraditos de Fargo seco con queso y jamón cocido. Y mis compañeritas sacaban sus sánguches de pan-de-panadería crocante y rebosante de mayonesa Ri-k (no se por qué asocio esa nauseabunda mayonesa con los '80) y clavaban el diente y escuchaba el 'crash' de la corteza del pan, mientras el arenoso Fargo se deshacía en mi boca.
Lauris no era muy amiga de llenarnos de porquerías, y menos de gaseosas (de ahí mi actual adicción a lo prohibido). No sé si es verdad, porque siempre sentí que era un camelo materno, pero nunca llevé coca-cola en el termito del pic-nic. Siempre era Tang de naranja. Desgraciado Tang. Trauma o qué, nunca me gustaron esos jugos de polvito, ni ahora ni nunca podré tragarlos. Ni el Clight (que digamos es la evolución lai del Tang). La aparente razón de semejante desgracia infantil era que 'con el gas el termo va a explotar'. Pero el termo de mis compañeras que llevaban coca-cola o sprite nunca, pero nunca explotaba. Ni el de ninguna de las nenas del patio o del campo de deportes. Sería una leyenda urbana eso de que el termo explota con la coca-cola??? El problema es que el termo además de estar lleno con ese desgraciado brevaje, era minúsculo, así que siempre tenía que empujar el último cuadradito de Fargo con las últimas gotas de Tang ultraconcentrado (el del fondo).
El combo primaveral se completaba con un alfajor Terrabusi de chocolate. Que era lo que más me gustaba. Y que es lo único rescatable del combo. Eso y la lata de Buck Rogers.
Además de la latita de Buck Rodgers, las servilletas bordadas que me ponía Lauris en el pic-nic eran lo más. Ese punto cruz infantil y las iniciales LRF siguen siendo alucinantes. O las servilletas setenteras de la casa de Lauris.
Lauris te quiero, pero tus pic-nics eran espantosos. Daban ganas de que la primavera NUNCA llegara.
Y ahora que me acuerdo más de una vez rematé los Fargo al mejor postor.
Y alguna otra terminaron en el tacho. Por intragables.
Y a veces comía primero el Terrabusi y si después tenía mucho hambre comía algun Fargo.
Y si tenía suerte y alguna tontita llevaba pochoclo acaramelado Kellog's que me volvía LOCA, la embaucaba para comerme varios puñados.
Será por eso que ahora sólo como Bimbo? Soy una víctima del marketing inverso?
Todo esto... salió por hacerle un puto sandwich de pollo a El Manchego? Dios mío, tengo que volver al diván...


1 comentarios:
casi lloro de la risa con tu descripción de lavianda para el picnic! yo como buena gordita de alma que soy me los comia con mucha ganas los "sanguchitos" y ni me daba cuenta que habían estado sequitos...
donde habra quedado la lata esa??? yo la quieroooooooo
ya me habia alvidado de los exquicitos pochoclos de kellogs... que habran sido de ellos? meme
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