Not *that* bad
Me arrastro, repto, no llego a la cama. No puedo estar tan cansada. Pero sí. Y es sólo miércoles pienso. Miércoles 3pm, 40º afuera, sol matador, sin pileta, playa o pelopincho cerca. Juro que compraría una pelopincho si mi terraza tuviera canilla y desagüe. Pero no tiene. Ufa.
Intento siesta, pero no me puedo dormir, leo, pero se me cierran los ojos, dormito, pero el vecino escucha música berreta.
Pegame hasta dejarme inconsciente, dame un cuerpo nuevo, dejame salir de éste, que me da calor.
Trabajo, corridas por los putos pasajes para mi jefe, calor, mñás calor. Y mucha agua. Pero nada me saca esta sensación. 38º a las 7pm.
Sobrinos en la plaza. Una que me manosea los cachetes, otro que corre como un diablo. Y yo que la saco la pelota, le meto goles. Horchata. Humm... qué rica. Y nada de yoga para hoy, porque hace calor y todo me duele demasiado. Y llega mi lindo, muerto. Y moneamos con los nenes un rato más, hasta las 9, taza taza cada uno a su casa, llegar y ordenar un poco, lavarropas, rutinas espantosas, compras (hombre proveedor en moto vale por 2 con estas temperaturas). Y seguimos en 32º.
Cena ligera, gazpacho fresco, ensalada, no me quiero levantar, que los platos se queden acá, se laven solos y yo repto hasta la cama. Piernas arriba, aire, Martin, Xeo Meo me haces reír mucho, y si me seguís engatusando te voy a terminar llevando a Madrid.
Y así como si nada, se hacen las 12. Como siempre. Como si nada. Y qué bueno que alguien me regalara dos horitas más para dormir 8 de una puta vez.
Pero en 2 días Madrid, y caminar, y PhotoEspaña, y libros en inglés, y El Manchego y yo al fin solos.
A que este finde te saboteo el móvil. Y que nadie pueda interrumpir. A que sí.
Intento siesta, pero no me puedo dormir, leo, pero se me cierran los ojos, dormito, pero el vecino escucha música berreta.
Pegame hasta dejarme inconsciente, dame un cuerpo nuevo, dejame salir de éste, que me da calor.
Trabajo, corridas por los putos pasajes para mi jefe, calor, mñás calor. Y mucha agua. Pero nada me saca esta sensación. 38º a las 7pm.
Sobrinos en la plaza. Una que me manosea los cachetes, otro que corre como un diablo. Y yo que la saco la pelota, le meto goles. Horchata. Humm... qué rica. Y nada de yoga para hoy, porque hace calor y todo me duele demasiado. Y llega mi lindo, muerto. Y moneamos con los nenes un rato más, hasta las 9, taza taza cada uno a su casa, llegar y ordenar un poco, lavarropas, rutinas espantosas, compras (hombre proveedor en moto vale por 2 con estas temperaturas). Y seguimos en 32º.
Cena ligera, gazpacho fresco, ensalada, no me quiero levantar, que los platos se queden acá, se laven solos y yo repto hasta la cama. Piernas arriba, aire, Martin, Xeo Meo me haces reír mucho, y si me seguís engatusando te voy a terminar llevando a Madrid.
Y así como si nada, se hacen las 12. Como siempre. Como si nada. Y qué bueno que alguien me regalara dos horitas más para dormir 8 de una puta vez.
Pero en 2 días Madrid, y caminar, y PhotoEspaña, y libros en inglés, y El Manchego y yo al fin solos.
A que este finde te saboteo el móvil. Y que nadie pueda interrumpir. A que sí.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio