Monenado
O haciendo la GranMaggie, que viene a ser la même chose.
Todo el fin de semana estudiando. A veces más, a veces menos por interrupciones varias y agradecidas. No me creo ni yo que podré retomar el ritmo de estudio que tenía hace unos años, antes de terminar historia. Pero El Manchego motiva, pone actitud y nos hace arroz con verduras y mariscos para comer porque estudié todo el sábado y la mañana del domingo como una campeona. Y su fascinación por Juan Luis Guerra me hace reír mientras trato de retener la crisis del siglo XVII (pero no me pidan el Debate Brenner, porque estoy al horno). Escribo, extraño el papel rayado grueso que usaba para tomar apuntes y las hojas enormes para hacer los gráficos. No puedo escribir en hojas de papel velado pegado a la pared porque acá no existe y las paredes están terminadas con esas gotitas horrendas típicas de depto alquilado. A veces le cuento a mi chico sobre mis obsesivas técnicas de estudio y me dice que le doy mucho miedo. Soy una friki de cuidado sentencia. Tipo que si me hubiera encontrado en un pasillo de humanidades circa 1997 nunca hubiera habido enganche (entre otras cosas porque él se dedicaba a los bares vallisoletanos más que a las decadentes universidades públicas argentinas). Menos mal que vamos dejando las neurosis –o las neurosis nos van abandonando. Supongo que con un límite de 20kg. para el equipaje no da para mucho. Y nos conformamos con monear.
Todo el fin de semana estudiando. A veces más, a veces menos por interrupciones varias y agradecidas. No me creo ni yo que podré retomar el ritmo de estudio que tenía hace unos años, antes de terminar historia. Pero El Manchego motiva, pone actitud y nos hace arroz con verduras y mariscos para comer porque estudié todo el sábado y la mañana del domingo como una campeona. Y su fascinación por Juan Luis Guerra me hace reír mientras trato de retener la crisis del siglo XVII (pero no me pidan el Debate Brenner, porque estoy al horno). Escribo, extraño el papel rayado grueso que usaba para tomar apuntes y las hojas enormes para hacer los gráficos. No puedo escribir en hojas de papel velado pegado a la pared porque acá no existe y las paredes están terminadas con esas gotitas horrendas típicas de depto alquilado. A veces le cuento a mi chico sobre mis obsesivas técnicas de estudio y me dice que le doy mucho miedo. Soy una friki de cuidado sentencia. Tipo que si me hubiera encontrado en un pasillo de humanidades circa 1997 nunca hubiera habido enganche (entre otras cosas porque él se dedicaba a los bares vallisoletanos más que a las decadentes universidades públicas argentinas). Menos mal que vamos dejando las neurosis –o las neurosis nos van abandonando. Supongo que con un límite de 20kg. para el equipaje no da para mucho. Y nos conformamos con monear.


2 comentarios:
buen texto maggies.
la neurosis atenta contra el bienestar. (pero eh así)
saludossss
Maráina: soy una neurótica y supongo que el paso hacia la recuperación es reconocerlo.
My name tag tendria que decir ¡CUIDADO! o algo así.
Hi! My name is Maggie and I'm a neurotic.
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio