[y no esperen que les hable]
Estoy sin voz. Desde hace 3 días me cuesta hablar, me cuesta saludar, me cuesta respirar. La garganta me estalla y yo tengo esas ideas brillantes como ir en shorts a yoga. Y volver a las 10.30pm, hablando por móvil sin-razón, dejando las últimas palabras en una cháchara sin sentido. Hoy no puedo contestar el teléfono ni reírme. Me duele el cuerpo y sólo quiero colver a casa, leer en el sillón mientras un poco de sol de primavera anticipada entra por la ventana del living (porque es el living, no el salón) y apenas roza la hortensia azul que me mi chico me regaló. Todos los días invento excusas mentales, las vivo en mi cabeza en plan 'me voy, me siento mal' y al final se hacen las 2.30pm y sigo acá. Y voy a casa, como algo y vuelvo a no sé qué, porque nadie trabaja en la administración pública por la tarde, pero... en fin. Leo,escucho música y si mis movimientos resultan sospechosos, qué quieren que les diga, bastante con que les adorno la vida con mi presencia. y basta, porque eso de que no puedo hablar es verdad.


4 comentarios:
Uf, feo, feo...
Uh, muy, muy...
oh, estamos todas pum para abajo. Merde. Me gustaria dejarte un coment tan inspirado y que mime el alma como el que acabo de leer tuyo... Es imposible. Vos compra moleskines y y o te compro yerba, te cambio dulce de leche por nutella y vamos produciendo buenos animos. Dios mio, estoy cursi. Imaginate!
danixa: tu lo has dicho: Pum para Abajo. y encima muda, con lo bien que vendría un alarido ahora.
y de mimos y cursilerías nada, con mandarme un médico a mi casa estoy hecha. esto de la Seguridad Social, ir a ver al médico in situ y esas cosas, a las que mis padres no me acostumbraron... cómo echamos de menos al Dr. Resches.
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