sábado, noviembre 15, 2008

Magic hands

Mientras me pongo Dermaglós en las manos, sin la culpa que 'ya no me quede por muchos meses' pienso que las pobres no se merecen semejante trato. Limpiar la heladera, las 4 granadas de cada día, el detergente. Las manos de princesa malcriada ya no son lo que eran, duele el tecleo y pica todo lo que las toca. Supongo que además de 'no estar hechas para trabajar', mis manos están sólo diseñadas para leer, dormir, hacer yoga o co-protagonizar cualquier actividad que no las comprometa.

Al final son como yo, ni más ni menos.

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