domingo, noviembre 22, 2009

No hay mal que por bien

y eso.

Comí todo el fin de semana. La Señora Manchega se portó muy bien. Falló el vino, pero eso me pasa por delegar. La próxima no me hago nada la modosita y reclamo tinto para la comida.
Gazpachos manchegos con agua es casi un sacrilegio.

De más está decir que fotos de la comida no hay. En esa familia el que no empuña el tenedor con valentía y destreza (porque hay que esquivar otros 6 o 7) pierde. Así todo muy darwiniano. Entre ir a buscar la cámara, sacar la foto, y demás, corría el riesgo de perderme los gazpachos de la Señora que, como corresponde, se sirvieron directamente sobre la masa que colocaron ad hoc en el centro de la mesa. A mi suegro, las abuelas y la Rumana (=yo) nos dejaron en Siberia (= las esquinas), y tuvimos que reclamar nuestra parte a viva voz.

A veces me encanta comportarme como una niña natural rousseauniana (?).

Sobre todo cuando encima me hago la inútil y consigo que me laven, sequen y planchen todos los sweaters que había dando vueltas en casa (demasiado sucios para usar, demasiados en número para lavar).

Me encanta.

2 comentarios:

Blogger perica ha dicho...

eso se llama, sacarle provecho a la situacion.

te envidio lo que comes, todo el tiempo. sabelo.

4:03 p. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

envidiame Peri, pero la silueta que tenés NUNCA la tendré.

y esos ojos... ESOS OJOS!!!!

muchos besos

5:38 p. m.  

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