Huéspedes ingratos
Ayer al mediodía comimos OCHO en casa. En un principio era reunión semi-familiar para festejar la llegada de mi futura sobrina ('Araceli', no comments), y como mi chico es medio tontito invitó a dos amigos más.
Es decir, que de ser 6 para comer pasamos a ser 6 + 2 complicaditos. A los invitados de último momento ('los complicaditos') no les gusta la cebolla, y como el menú eran pastas con salsa de gambas y almejas (que llevan cebolla, si o si, eso queda fuera de discusión), ellos se negaron a comer de lo que había hecho. Maggie (o 'Cenicienta' en esta bonita página) hizo una súper ensalada (con más de 8 ingredientes califica como súper ensalada, no??), pero a una de los complicaditos no le venía bien y quería un pepino cortado y pelado. Así que nos movilizó a todos en nuestra cocina tamaño playmobil para pelar su pepino (suena mal pero fue así). Los que estábamos cocinando (El Manchego y yo) tuvimos que movilizarnos, a riesgo de arruniar nuestra maravillosa salsa y la fantástica pasta que estábamos cocinando (y que no importaba, ya que los complicaditos no querían ni probarla). Y además hubo que hacer unos patys. Con queso, porque si no no les gustaban.
Lo mejor fue cuando nos sentamos a comer, porque los complicaditos primero protestaron porque no tenían pasta sin salsa para comer con aceite, para después largar un rollazo sobre la cebolla, lo fea que era, cómo les molestaba que les insistieran en comer cosas con cebolla (a ninguno de los dos complicaditos les gusta), qué mal educados éramos nosotros por comer con cebolla y hacerles un paty mugroso para que se conformaran (si, por hacerles comida especial, tratar de que estuvieran cómodos auque éramos un batallón, etc) y mil boludeces más.
La verdad es que no la pasé nada bien, me pasé la comida callada porque no tenía ganas de abrir la boca y contestar. Menos mal que no comí postre ni torta, no vaya a ser que los complicaditos sientieran que no tenían suficiente postre.
Lo mejor es que mañana a la noche estamos invitados a cenar en casa de los complicaditos. Iupi. Qué ganas que tengo.
Ah! Los complicaditos tienen cierta filosofía de que cuando son invitados ellos no ayudan ni a poner ni a sacar la mesa, no se levantan ni a buscar un salero, no dan las gracias por la atención recibida (supongo que nuetsro restaurant familiar no les parece tan maravilloso), ni saludan cuando se van. Todo porque 'son invitados', según ellos.
Uh, parece que mañana a la noche no me levanto ni para ir al baño. Que me sirvan.
Ah, nota mental: NO IR A COMER A CASA CUANDO MI CHICO ORGANIZA COMIDA O INVITA GENTE. Mejor me quedo estudiando en la biblioteca o como algo por ahí. O no como, pero la paso mejor.
Es decir, que de ser 6 para comer pasamos a ser 6 + 2 complicaditos. A los invitados de último momento ('los complicaditos') no les gusta la cebolla, y como el menú eran pastas con salsa de gambas y almejas (que llevan cebolla, si o si, eso queda fuera de discusión), ellos se negaron a comer de lo que había hecho. Maggie (o 'Cenicienta' en esta bonita página) hizo una súper ensalada (con más de 8 ingredientes califica como súper ensalada, no??), pero a una de los complicaditos no le venía bien y quería un pepino cortado y pelado. Así que nos movilizó a todos en nuestra cocina tamaño playmobil para pelar su pepino (suena mal pero fue así). Los que estábamos cocinando (El Manchego y yo) tuvimos que movilizarnos, a riesgo de arruniar nuestra maravillosa salsa y la fantástica pasta que estábamos cocinando (y que no importaba, ya que los complicaditos no querían ni probarla). Y además hubo que hacer unos patys. Con queso, porque si no no les gustaban.
Lo mejor fue cuando nos sentamos a comer, porque los complicaditos primero protestaron porque no tenían pasta sin salsa para comer con aceite, para después largar un rollazo sobre la cebolla, lo fea que era, cómo les molestaba que les insistieran en comer cosas con cebolla (a ninguno de los dos complicaditos les gusta), qué mal educados éramos nosotros por comer con cebolla y hacerles un paty mugroso para que se conformaran (si, por hacerles comida especial, tratar de que estuvieran cómodos auque éramos un batallón, etc) y mil boludeces más.
La verdad es que no la pasé nada bien, me pasé la comida callada porque no tenía ganas de abrir la boca y contestar. Menos mal que no comí postre ni torta, no vaya a ser que los complicaditos sientieran que no tenían suficiente postre.
Lo mejor es que mañana a la noche estamos invitados a cenar en casa de los complicaditos. Iupi. Qué ganas que tengo.
Ah! Los complicaditos tienen cierta filosofía de que cuando son invitados ellos no ayudan ni a poner ni a sacar la mesa, no se levantan ni a buscar un salero, no dan las gracias por la atención recibida (supongo que nuetsro restaurant familiar no les parece tan maravilloso), ni saludan cuando se van. Todo porque 'son invitados', según ellos.
Uh, parece que mañana a la noche no me levanto ni para ir al baño. Que me sirvan.
Ah, nota mental: NO IR A COMER A CASA CUANDO MI CHICO ORGANIZA COMIDA O INVITA GENTE. Mejor me quedo estudiando en la biblioteca o como algo por ahí. O no como, pero la paso mejor.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio