jueves, septiembre 07, 2006

Todo el año es navidad

Ayer estuve con mi cuñado sólo por una razón: quería mis regalos!

Se podrán imaginar que tuve que darle bola, escuchar sus alucinados relatos de Biei, el Perito, las ballenas, etc., todo para llegar a EL MOMENTO DE LA SEMANA: los regalitos!

Esta vez me fueron dando paquetes mientras yo estaba sentada en el piso de la entrada. Parecía navidad! No tanto por la cantidad (que fue MUY abundante), la calidad (óptima, como es habitual en Lauris), sino porque me gustó Todi (sigue existiendo? o murió en manos del Conejito de Nesquik?).

Muchas gracias por todo:
- los libros (todos los de González, el de Sebrelli)
- los libros para El Manchego, que le gustaron mucho
- el Bescherelle
- la torerita (al principio pensé que era una bufanda)
- el collar y la ballena que hizo Rosarito (Clara casi hace secuestro express, porque no le gustó nada de los regalos de su marido)
- la pollera
- el sweater (re-para usar con jeans y zapatillas negras q me compraré próximamente)
- la camisa color vainilla

La verdad es que Lauris y la flia se portaron muy bien. Ahora me la pusieron más difícil, la próxima voy a tener que regalarles algo muy grosso para superarlos. Digno de mi lógica feudal en lo que hace al don y contradon. Pero eso es toda una entrada nueva, desglosando mi teoría pre-capitalista sobre el arte de regalar y ser regalado.

Aunque siempre me gustó mas regalar (porque son cosas que me gustan 100%, es un gesto muy mío, y demás) porque difícilmente me satisfacen regalos ajenos (excepto que la persona que regale me conozca muy bien. y aún así mucha sveces le pifian), esta vez me fui a casa plenamente satisfecha.

El colmo de la alegría fue llegar a casa y saber que tenía cuatro libros de Raymond Williams esperándome para ser adorados.

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