lunes, abril 23, 2007

Y eso fue lo que se dió

V
Tarde de fiaca. Al final entre una cosa y otra, llego de trabajar, cocino algo mientras llega El Manchego, comemos, miramos Friends y nos reímos de cosas que ya vimos 37 veces, y saber cuano empieza un capítulo de qué va, cuáles son la smejores líneas, y si lo bancamos a muerte (como Joey y su sandwich) o lo odiamos (Monica en cualqueir epidosio de su fase Chandler). Y El Manchego me dice que SOY Mónica. Y eso es lo menos. Porque no me importaría ser hueca à la Rachel o vivir en mi universo paralelo Phoebiano, pero Monica? C'mon...
Tarde que se prolonga y terminamos en el centro con los sobrinos, mirando cosas lindas sólo de reojo porque este fin de mes se vino mortal y no sabemos -ninguno de los dos- administrar lo que deberían ser dos buenos sueldos. Y nos conformamos pensando que bueno, que el mes que viene, y las vacaciones, y lo que podríamos ser (ahorrativos, más 'conscientes') y nunca seremos. Porque nos gusta el Dolce far Niente a Tutti Plen. Así que nos funimos a comer algo a El Patio porque era una de esas noches que amagan a primavera, y ya estamos hartos de morirnos de frío. Y de la ropa oscura. Y de tener los dedos siempre congelados. Así que apechugamos y mesita en la vereda, hamburguesa con queso, tomate partido y pincho moro. Y después cine. Un bodrio elegido/sugerido por mi cuñado. porque es así. Acá o allá, el cine español o el argento son lo menos de lo menos. Excepto las películas de Sorín. Porque ese melodrama de la vida misma, no me dan ganas, me aburre y si cambiamos a ese actor por Luppi y aquella actriz por la Aleandro es el mismo melodrama de siempre. Así que pobre Tomás, lo puteamos mucho a la salida.

S
Madrugón, gracias a El Manchego y su manía de proponerse ir a trabajar un sábado a la mañana porque... no sé. Porque es un enfermito.Y yo en casa, mate, diario, libro. ordenar un poco. Frutillas y Coca light en el super. Después pincho con los suegros, que vinieron a conocer el Depto (with great reviews!) y nos cruzamos al bar amigo, el de enfrente, que es horrible, pero que tiene el mejor pulpo. Y cositas varias. Ricas. Y porque invitan. Y, aunque no teníamos mucho hambre, soufflé de zapallitos y champignones. Que salió güenísimo. Y un ratín de siesta. Porque no hay soo. Y porque odiamos esta lluvia intermitente y el cielo gris. Gris ya-me-muero-de-depresión no nos deja mucha opción.Y me aburro igual, porque necesito irar películas, y no tenemos video, dvd o cosa que se le parezca. Así que engancho una de Nick Casavettes que es un melodrama, pero que nos engancha porque *somos carne de cañón* para estas cosas. E inevitablemente el dilema lo quiero-lo quise nos suena familiar, y ahí empieza el remember que nunca debió suceder, porque decimé qué necesidad tengo yo de soñar 2 noches con el Nefasto aquél. En fin. Peor es casarse. Y levantamos a El Manchego porque queremos salir a callejear, por más que tengamos que encapucharnos, porque nos marchitamos sin aire callejero y porque para es es fin de semana. Así que un rato de sobrinaje, chauchauadiós y cena para 2 en el Gran bar, que menos mal que me queda re-trasmano, porque sino sería una gorda feliz comiéndome un famenquín cada día, unos riñoncitos a la plancha y mucho pan con aceite.Porque es fin de semana y nos lo pemritimos. Y el helado. Y la charla mortal de casuales y desastres de nuestro prontuario. Que los hay. Todo esto para descubrir que la razón de mi aburrimiento adolescente y de mis earlies 20s era la macanudez, porque yegua había que ser. Yegua para que desearan. Y me entero a los 29,con 3 canas y concubino.En fin, más vale tarde que nunca.Y caminata, y cuchara. Y si te quedás mirando la película no se te ocurra despertarme ni interrumpirme que sos muchachomuerto.

D
Mañana solitaria, diarios again, mate, librito, musiquita.Y querer volver a Bahía, y en pos del objetivo comenzar a elaborar plan de aquellos. Manchego dale, dale. Y no hay caso. Comida en casa de cuñada, cada vez se hace más habitual y cada vez me gusta más que vivan en 'los suburbios' para que quede lejos. Porque soy huraña. Porque no puedo ser un encanto, *a doll*, 24/7. Así que retirada a la hora de la late-siesta, y vida hogareña. Asalto a la panadería del barrio y sandwiches de jamón serrano. Con los toamtes que me trajo mi suegra del pueblo. Tan bueno. Tan bueno que estoy pensando en hacerme de la secta del jamón. Viviría a jamón, aceite de oliva, queso, tomates y pan. Mucho pan. Y Pretty Woman en la tele. Porque además de no gustarnos la tele, nos hacemos los renegados indies alternativos, peor terminamos mirando Pretty Woman y comentándola. Qué loosers que podemos ser. Y ahí reside nuestro encanto.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio