lunes, abril 16, 2007

Você abuso

3 días
3 días a full, y después venís con escenas.
Ni en pedo.
Porque a caprichosa te gano yo.
Eso que quede claro.

No se de dónde salí caprichosa, porque -ahora que lo pienso- ese rasgo de mi personalísima personalidad se desarrolló ma sbien tarde.
Antes era la mayor, la que tenía que dar el ejemplo, si nena no va yo no voy, te doy la mitad de las galletitas, y te dejo dormir en mi hombre aunque vos nunca me hayas dejado usar el tuyo volviendo del campo cada domingo de mi vida. Aunque igual no me gusta tu hombro. Es bajo e incómodo.
Creo -creo- que comencé a ser caprichosa cuando me fui sola ese año. Quería todo ahora y quería todo a mi manera. Y mi manera ya no era la de 'primogénita responsable'. No, era más bien agarrate Catalina.
Y ahora que me banco solita mis caprichos se han potenciado mucho. Es más bien lo quiero-lo tengo. Pero no se trata de cosas materiales (aunque algunas sí, más vale). Es lo quiero así o asá. Ahora o después. O no lo quiero, simplemente porque no se me canta. Y últimamente mis caprichos paran por elegir lo que tengo o no tengo ganas de hacer. Como ir a correr, estar sola, tomar té, comerme una bolsa de pasas mientras miro Harry Potter, o un chocolate grande como mi cabeza porque me tiene que venir y ya empezó la ansiedad. Y no quiero que nadie me persiga diciendo que me van a salir mil granos, que soy una hermitaña, que por-qué-no-vamos-con-la-barra-que-es-tan-divertido.
No, thanks, but thanks.
Dejame elegir. A ver si todavía elijo algo que no te conviene, tritrí.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio