viernes, abril 25, 2008

Los 41



Otra que las manos de Perón

El sábado a la tarde, y después de varias horas de caminata, decidimos que la tarde valenciana se merecía un rato de playa. Después de todo, Hermana venía del frío de Pamplona y yo tenía ganas de caminar en la arena, ver el Mediterráneo. Helado y horchata en mano nos tiramos en nuestra lona ad hoc, y nos pusimos a charlar. No pasaron 5 minutos que un italiano se nos instaló para no irse nunca más. Después de unos minutos de densa cháchara apuntó a su objetivo: mis pies. Me preguntó por ellos, adivinó que soy 41 grande (lo juro), cuánto medía, qué lindas uñas, y qué dedos largos. Son griegos, dijo. Y que yo tenía 30, ni uno más, ni uno menos. Sospeché que mis pies eran como un árbol, pero no estoy segura cómo se leerán los anillos delatores. Hasta ese momento nunca había pensando que unos 41 podían provocar algo así, pero ahí estaba, el muchacho (que no se iba con nada, ni con nuestra charla, ni con nuestra siesta, ni col flít) dibujando mis pies, mirando mis pies y escribiendo un poema a mis pies. Ahí Hermana entró en pánico y llamó por teléfono a El Manchego, como si rengo y dormido en el hotel a unos 3 km. pudiera hacer algo. Cuestión que el florentino no se amedrentó con llamado a concubino, no se dió por aludido con indirectas, no se conformó con dibujar y escribir. También quería hacer fotos, medirlos y tocarlos. Osó acercar su empanada de pollo (no me la podía imaginar de otro relleno) a mis pies y casi desfayezco: no soporto el pie-a-pie, excepto con amados y/o amantes. Sus intentos de piecito-piecito, *ay los quiero tocar*, *ay los quiero ver* me hicieron temer lo peor, ya me veía con muñones y al italiano corriendo por la arena con un frasco lleno de formol, con mis 41 ahí adentro, flotando como pickles. No se dio por vencido, me quiso convencer de 'ir a comprar zapatos' a Fetishoes o algo así (Hermana se lo imaginaba en la puerta del local acosando a cuanta mortal se cruzara), me volvió loca apreguntas sobre mis pies (sobre mis pies) y después de 40 minutos (40 minutos, entendés cómo estoy desarrollando la tolerancia en esta Bendita Tierra?) terminó retirándose a fuerza de silencio y respuestas si-no. Juntó sus petates, me entregó sus obras de arte y se despidió de ellos. Les tiró besos y todo.
Nosotras nos dimos vuelta, seguras de que nadie más iba intentar acercarse a los benditos 41, que me dan diversos dolores de cabeza: además de no conseguir zapatos, ahora les tengo que ahuyentar los fans.

[sepan entender el abuso de cursivas, después de 4 días sigo en estado de shock]

16 comentarios:

Blogger perica ha dicho...

NO LO PUEDO CREER. COMO BUENA poseedora de otro 41 "grande" ESTOY ABSORTA, SIN PALABRAS, Y HASTA EMOCIONaDA te driia. buscalo, dale mi mail, dale mi foto, dale mis pies.

por mas pesado que fue el tano, no me digas que esto te paso una sola vez en la vida!!!!!!!!!!!.

6:10 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

doy fe del relato... nunca crei que pudiera existir semejante personaje!
mag ya tiraste el dibujo y el poema? o te lo quedaste de recuerdo?
meme

8:22 p. m.  
Blogger Pilikina ha dicho...

Soy poseedora de un 40 y tb he tenído algún admirador en piscina y playa que he pillado dibujandolos.
La verdad es que me gustan mucho mis pies y disfruto cuando los puedo llevar al aire.

8:43 p. m.  
Blogger Conz ha dicho...

jaaaaaaaaaaaaa
me muero

y acá vengo yo
con mis 35-36 depende del modelo!!

eso si, siempre consigo zapato porque nadie tiene tan chiquito el pie como yo...

el problema es que con 1.68 de altura tengo re poca estabilidad (dicho por el medico eh)

escribime un poema de mis pies loco todo legal ajajaja

10:07 p. m.  
Blogger Pachu ha dicho...

uh bueno...conz sos de las mìas, igual que yo calzo 37 / 38, y no llego al 1,63...te cambio mis pies si querès.
Morì con el relato, el tipo era escultor? o estaba sencillamente loco?

10:11 p. m.  
Blogger Una L ha dicho...

me daría como impresión que alguien se ponga tan obsesivo con mis pies. y que un desconocido me los quiera tocar...puaj! jaja

beso,
L

11:02 p. m.  
Blogger Blue ha dicho...

Dior te salve y te guarde !

1:23 a. m.  
Blogger Ana Wu ha dicho...

pero medís un mentro ochenta, guacha. yo ando por ahí igual. un precioso 39. igual me gustan los pies largos a lo uma thurman.

11:49 p. m.  
Blogger Ana Wu ha dicho...

qué loco. si en google ponés "uma thurman" te paraece la imagen de un pie. pruébenlon, es gratis.

11:50 p. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

perica: no querés que este Hijo de Dios te acose. No querés. Creémene, se lo que te digo.

mem: no tengo idea dónde los dejé ni puedo ponerme a buscarlos...

montse. que los pies los disfrutamos, el acoso es el problema. señor, no los mire más!

conz: yo tampoco tengo mucha estabilidad, pero no le echo la culpa a los pies. Me tengo que hacer cargo.

pachu: el tipo estaba loco. le faltaba un golpe d ehorno, no tenía todos los jugadores en la cancha (incluso diría que jugaba con el aguatero y el preparador físico del equipo) y le faltaba media docena de sugus en el frasco.

l: que los mire, pero que no les eche mal de ojo. de tocarlos, ni hablar.

blue: amén.

ana wu (al cuadrado): los pies de Uma están bien, pero me gustan más los míos. los deditos redondos (sobre todo el grande) no me convencen mucho.
igual a Uma no le criticamos nada, faltaba más
[quizás sí a su ex-marido que embarazó a la niñera-escracho de la familia, quéhorror].

8:44 a. m.  
Blogger Laura Pintos ha dicho...

Este era el Hermano Mayor de la Gran Orden del Fetichismo!

9:19 a. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

jaja, tal cual.

10:13 a. m.  
Blogger Pachu ha dicho...

te digo que me darìa miedito...ya sè que soy cagona al dope...pero me darìa miedito...

9:57 p. m.  
Blogger Conz ha dicho...

yo no me hago cargo ajajajaja
rule number guan de la vida de conz

5:25 p. m.  
Blogger Maguita ha dicho...

Nooo!! existen REALMENTE los que tienen el fetiche de los pies? Pensé que sólo en las películas! Te compadezco, los tanos son pesados, sobre todo en situación playera. El año pasado -que vivía junto al mar, snif!- me iba con mi librito sola a tomar sol, y se me acercaban igual... (¿no ves que estoy leyendo tarado!). Uno me llegó a decir: no sos italiana, no? Porque los italianos no leen en la playa (?!)... inexplicables.
Un beso tocaia.

11:15 p. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

conz: retroceder Nunca, hacerse cargó Jamás.

maguita: tocaya, qué le puedo decir? el pobre florentino era más pesado que una vaca en brazos y encima no etsaba bueno.... porque si lo hubiera estado me iba a comprar zapatos y todo (que invitara él, bastante con que le dejo participar).
lo mejor fue verlo miesntars se alejaba. casi se le piantaba un lagrimón (¿¿van a volver??).

8:51 a. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio