Cuesta de enero
Se supone que hoy arranca lo que los españoles llaman cuesta de enero, a saber: ver cómo se llega a fin de mes y salir de rebajas después de haberse patinado todo en las fiestas; bajar esos 5 kilos que vienen acumulando desde mediados de diciembre con comidas de trabajo, amigos, reuniones familiares, alcohol y delicias navideñas; remar el mal humor de volver a trabajar los 5 días de la semana; tratar de ver la luz al final del túnel, el sol al final de este invierno horrible, el calor debajo de todas las capas de abrigo, lana y demás.
En eso estoy, luchando contra los elementos: el frío, los pantalones de lana (?) que no me ponía desde Minnesota, la vuela de Cuenca (un encanto de fin de semana), la desesperación que me generan las reuniones familiares. Y los 4 o 5 kilos que debo haber engordado estas fiestas (auspiciadas por Lindt). Y la luz no se ve, no se siente, no se escucha.
Aunque ahora tengo auto (prestado), llaves, licencia de conductor del Reino de España y la ruta.
Huida hacia el sur?
En eso estoy, luchando contra los elementos: el frío, los pantalones de lana (?) que no me ponía desde Minnesota, la vuela de Cuenca (un encanto de fin de semana), la desesperación que me generan las reuniones familiares. Y los 4 o 5 kilos que debo haber engordado estas fiestas (auspiciadas por Lindt). Y la luz no se ve, no se siente, no se escucha.
Aunque ahora tengo auto (prestado), llaves, licencia de conductor del Reino de España y la ruta.
Huida hacia el sur?


3 comentarios:
Siiiiiii, con un finde en Tarifa se te curan todas las penas. Incluso las de esta cuesta.
No eres la única que sufre las consecuencias del "Maître Chocolatier", sé que no sirve de consuelo... a mi me matan los redondos envueltos de rojo.GPS
LOS REDONDITOS ENVUELTOS EN ROJO!!!!
no se si amar o matar al que los inventó.
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