Cuenca (I)
El sábado pasado nos escapamos a Cuenca. Viaje para 2, regalo de Reyes, auto-regalo, corte necesario ante tanta sociabilidad. El Manchego organizó el viaje, reservó, buscó; a mí (como siempre) me tocaron las valijas.




La llegada no podría haber sido mejor. Frío y cielo gris son imprescindibles a la hora de conocer cualquier ciudad castellana. Si bien la zona nueva es bastante corriente, fue llegar a la cuesta y ver la hoz del Huécar para empezar con los OOHHHH Cariño, qué bonito!!!!. Uno, otro, y otro más.



Nos alojamos en el Parador Nacional, un convento del siglo XVI, frente al casco histórico y desde el que las vistas de Cuenca son increíbles, sobre todo las Casas Colgadas del siglo XIV (entiendan la emoción del tema 'siglos', todo en La Plata es de 100 años o así). La habitación genial, todo tan cómodo que no me quería ir.

Caminamos, nos empapamos (la lluvia no perdonó), nos congelamos, comimos mucho, leímos, pachorreamos, sacamos fotos y estuvimos tranquilos, solos. Después de todo ese era el plan. Probamos muchas cosas buenísimas de la cocina local (morteruelo, zarajos, dulces de todo tipo), encontramos mil lugares en los que decíamos 'mañana me mudo', y la verdad es que no me daban ganas de volver. Ni a la rutina, ni a casa, ni a nada.
La llegada no podría haber sido mejor. Frío y cielo gris son imprescindibles a la hora de conocer cualquier ciudad castellana. Si bien la zona nueva es bastante corriente, fue llegar a la cuesta y ver la hoz del Huécar para empezar con los OOHHHH Cariño, qué bonito!!!!. Uno, otro, y otro más.
Nos alojamos en el Parador Nacional, un convento del siglo XVI, frente al casco histórico y desde el que las vistas de Cuenca son increíbles, sobre todo las Casas Colgadas del siglo XIV (entiendan la emoción del tema 'siglos', todo en La Plata es de 100 años o así). La habitación genial, todo tan cómodo que no me quería ir.
Caminamos, nos empapamos (la lluvia no perdonó), nos congelamos, comimos mucho, leímos, pachorreamos, sacamos fotos y estuvimos tranquilos, solos. Después de todo ese era el plan. Probamos muchas cosas buenísimas de la cocina local (morteruelo, zarajos, dulces de todo tipo), encontramos mil lugares en los que decíamos 'mañana me mudo', y la verdad es que no me daban ganas de volver. Ni a la rutina, ni a casa, ni a nada.


8 comentarios:
Entiendo la tara con el tema siglos...si fuera a Europa muero...vos vivís ahí!!!!
Suena un lugar interesantísimo.
Fotos??
Besos
yo también iba a pedir fotos, como anita.
Me dio una intriga...
Besos
Con razón Maggie...se me cae la baba, eso te digo!
Divino el lygar, desenchufarse ahí debe ser un placer!!!!
siempre de viaje vos?!
=P
Qué paisajes! Me habían dicho que era así de lindo, es una de las ciudades de mi lista de pendientes en España.
Anita & Flor: la verdad es que las fotos las tenía que postear en casa, no las tenía en el laburo y bueno, a veces me ganan ustedes con los comments. Creo haber cumplido.
Conz: este fue el úlllllllltimo viaje de la temporada 2008. Una yapa, vamos. Igual el sábado a la noche El Manchego ya estaba mirando vuelos por internet para irnos unos días en julio.
Laura: sí, sí, sí, altamente recomendable. Además no hay excusas, Cuenca está a un paso de Madrid. Muy recomendable el Parador Nacional (hay varias promociones, porque es un poco caro) y la calle San Francisco para ir de tapas (me volví loca con todo lo que probamos en La Ponderosa).
saludos y buena semana!
Uyyy, qué divino!! Recién las veo!!
Besitos
si, divino. muy. muy muy.
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