jueves, diciembre 31, 2009

Treinta y uno del doce

Después de sobrevivir a las navidades manchegas.
Después de una noche de mucho frío en Valladolid.
Y Lugo, A Coruña, Santiago de Compostela. Y todos los pueblos por ahí.
La lluvia.
El frío.
Cocina gallega a morir.
Y pan gallego.
Libros nuevos y usados. Aunque tantas veces autoprometimos que este mes ni uno.
Quesos.
Vinos. Muchos vinos.
Madrid.
Y la vuelta a La Mancha.

Acá estamos, para empezar otro año en el frío.
Ya comenté varias veces eso de 'sin calor no cumplo años ni pasan los años'.
Pero bueno, mañana es 01/01/10, nos guste o no.

Que sea un año mejor para todos, aunque de qué me quejo. No debería andar quejándome de nada. O sí, de ese pasaje que nunca compré y que me dejearon con ganas de Hemisferio Sur.
Y aunque uno siempre se acuerda antes de las cosas que no logró, las que no tiene, a quién perdió, a quién no vió o a quién quiso perder y sin embargo... eso. Que nos tenemos que concentrar en tantas cosas buenas -y que agradecemos tan poco.
Por todas esas cosas buenas es por lo que esta noche tengo que brindar con una sonrisa enorme.

¡Feliz 2010!

3 comentarios:

Blogger matichica ha dicho...

Esa es la actitud, amega!!!
Brindo contigo a la distancia... Besos mil:>

11:45 a. m.  
Blogger Ana ha dicho...

Así es Maggie!
Feliz 2010 para vos también!
Besos

1:33 p. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

Gracias y besos!

5:22 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio