jueves, enero 07, 2010

Siete del uno.

Con frío, lluvia y fiaca, leyendo para mañana. Vuelvo al ruedo y mágicamente mi cabeza borró en dos semanas todo lo que debo saber. Y lo que debo trabajar este trimestre. Casi como empezar de cero.

No me desmoralizo, después de todo es lo que me gusta, pero hoy me cuesta más. Casi me pongo a llorar uando oí el despertador a las ocho y media... y mañana me tengo que levantar a las seis y cuarto aeme. En fin. Único consuelo: los días poco a poco se están alargando. Debo ser la única tonta a la que la pone feliz que se haga de noche a las 6.07pm n lugar de las 5.53 de hace 10 días.

En otro orden de cosas, tengo a El Manchego de enfermo imaginario ("con catarro y gripe, me quiero morir"). Hoy calenté la sopa de verduras de la que Madre nos hacía cuando éramos chicos (aunque cambié las acelgas por espinacas), hice salmón a la plancha y compré muchos cítricos. Tal como predije hace unos días, volvió más malcriado que nunca, pero mañana se le acaba la joda, porque ya no voy a tener tanto tiempo para pavadas ni escenas domésticas: entre los talibanes, el concurso de junio, y mis problemas existenciales (agravados por las navidades con la familia política), el niño pasa a la próxima fase evolutiva o ahí se queda, buscando niñera.

2 comentarios:

Blogger Blue ha dicho...

A veces una se pregunta adonde van las buenas intenciones que tenemos a las 12 del primero...
Pero en fin, ¡fuerza, Maggie May! Y si no, aquí estamos para la catarsis.

3:53 p. m.  
Blogger Maggie ha dicho...

Menos mal. Pero temo que Mr. Blogger se harte de mis catarsis y me bloquee.

5:09 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio